El mercado estadounidense ha vivido en las últimas semanas una corrección lo bastante intensa como para dejar una anomalía llamativa: muchas acciones del S&P 500 cotizan hoy a valoraciones más bajas que en el peor momento de la pandemia. Esa es la tesis que pone sobre la mesa Evercore ISI, que ve en este castigo una oportunidad táctica en varios nombres de calidad que han quedado excesivamente penalizados por el miedo reciente del mercado.
La firma parte de una idea muy concreta: antes de que un mensaje de Trump calmara parcialmente a los inversores, el mercado se había colocado para escenarios muy negativos. Eso provocó una presión vendedora generalizada que dejó a muchas acciones en niveles inusualmente bajos. Según el análisis de Julian Emanuel, responsable de estrategia de renta variable, derivados y cuantitativa de Evercore ISI, el daño ha sido tan amplio que 96 de cada 100 acciones del S&P 500 cotizan ahora por debajo de su valoración mínima relativa registrada durante la pandemia.
Ese dato es importante porque sugiere que el castigo ha sido más severo de lo que, al menos por ahora, reflejan otros activos como el crédito. Dicho de otra manera: la bolsa ha empezado a descontar un estrés muy fuerte, pero el resto del mercado no está enviando todavía una señal tan extrema.
Cuando la bolsa castiga más que el crédito y más que los fundamentales inmediatos, suelen aparecer oportunidades. No en todo, pero sí en algunos nombres muy concretos.
Evercore ha identificado un grupo de acciones al que denomina Dogs of War, una selección de valores que podrían tener un comportamiento superior en el corto plazo si el mercado sigue estabilizándose. No se trata simplemente de empresas que han caído mucho. La firma exige tres condiciones: que pertenezcan al S&P 500, que coticen por debajo de sus valoraciones mínimas de la pandemia y que además cuenten con una recomendación de outperform por parte del banco y un interés bajista muy elevado frente a su propio historial reciente.
Entre los nombres seleccionados destacan Netflix, Adobe, AMD, Intuit y Block. La lógica detrás de esta lista es clara: si el mercado se ha pasado de frenada y estos valores empiezan a recuperar algo de confianza, la combinación de infravaloración relativa y posicionamiento bajista podría generar rebotes más intensos que en otros segmentos.
Uno de los ejemplos más destacados es Netflix, que según este criterio cotiza con un descuento del 39% respecto a su punto más bajo de valoración durante la pandemia. En el caso de Adobe, la compresión es todavía más llamativa: su PER a doce meses refleja un descuento del 63% frente a aquel suelo relativo. Block también aparece entre los casos más castigados, con un descuento del 62%.
AMD e Intuit también figuran en la lista, con descuentos algo más moderados, del 16% y el 24%, respectivamente. No son caídas menores, pero sí reflejan que el mercado ha rebajado mucho más sus múltiplos de lo que cabría esperar en compañías que, en teoría, siguen teniendo modelos de negocio de calidad y visibilidad razonable.
La clave no es solo que hayan caído. La clave es que han caído hasta cotizar con múltiplos peores que en pleno pánico pandémico. Eso obliga a mirar dos veces.
Eso sí, este tipo de análisis no implica que todas estas acciones estén ya listas para subir sin mirar atrás. Lo que sugiere es que el mercado puede haberlas castigado en exceso y que, si mejora el sentimiento, tienen margen para reaccionar mejor que la media. Es una tesis táctica apoyada en valoración relativa y en posicionamiento, no una garantía de que el riesgo haya desaparecido.
De hecho, buena parte del argumento depende de que el contexto geopolítico no vuelva a deteriorarse con fuerza y de que el rebote reciente del mercado no se quede en un simple alivio temporal. Si la tensión vuelve y los inversores recuperan el modo pánico, estos valores podrían seguir siendo muy volátiles.