Como señalábamos anteriormente, la política y declaraciones de Donald Trump no apoyando a la divisa estadounidense ha llevado al dólar a cotizar a mínimos de los últimos cuatro años. Esto es especialmente favorable para un escogido grupo de valores europeos que exponemos a continuación:
Un dólar débil frente al euro tiende a favorecer a las compañías europeas que facturan una parte significativa de sus ingresos en dólares, ya que al convertir sus ventas a euros obtienen un impacto positivo en beneficios y márgenes. A continuación, algunos valores concretos cotizados en bolsa europeos que pueden verse beneficiados por este escenario y los motivos específicos detrás de ello.
ASML Holding (Euronext Amsterdam) es uno de los valores europeos con mayor exposición internacional. La compañía diseña y suministra equipos de litografía avanzados, especialmente para producción de chips de alta gama.
Por qué se beneficia: gran parte de sus ingresos proviene de clientes globales que pagan en dólares o en otras divisas fuertes. Con un dólar más débil, esos ingresos generan más euros al tipo de cambio, mejorando márgenes y beneficios por acción. Además, un dólar bajo suele asociarse con una mayor inversión global en tecnología, lo que puede sostener la demanda de sus equipos.
LVMH (Euronext Paris) es el mayor conglomerado mundial del sector lujo, con marcas como Louis Vuitton, Dior y Moët Hennessy. EE. UU. representa una parte sustancial de sus ingresos, y su negocio es altamente globalizado.
Por qué se beneficia: un dólar más débil hace que los productos europeos sean relativamente más baratos para compradores estadounidenses, lo que tiende a impulsar las ventas en ese mercado. Además, el turismo hacia Europa se vuelve más atractivo para visitantes de fuera de la eurozona.
Airbus (Euronext Paris / Bolsa de Madrid) es uno de los mayores fabricantes de aviones del mundo y vende la mayoría de su producción en mercados globales, incluidos EE. UU. y Asia.
Por qué se beneficia: con un dólar débil, sus contratos internacionales denominados en dólares generan más euros. Además, aerolíneas con ingresos en dólares pero costes en euros (o parcialmente en euros) ven mejoras de competitividad que pueden traducirse en más pedidos y mejores márgenes para Airbus.
IAG (Bolsa de Madrid / Londres) agrupa aerolíneas como Iberia, British Airways y otras. Su negocio está muy ligado a viajes transatlánticos y al mercado internacional.
Por qué se beneficia: un dólar débil encarece menos los viajes desde EE. UU. y hace a Europa un destino más accesible, potencialmente aumentando la demanda. Esto puede traducirse en mayor ocupación, mejores tarifas y fortalecimiento de ingresos.
Compañías como TotalEnergies (Euronext Paris), BP y Shell (Londres) cotizan en mercados europeos y tienen negocios globales en energía y commodities.
Por qué se benefician: muchos de sus productos (crudo, gas, combustibles) se negocian en dólares. Un dólar débil suele acompañar subidas en precios de commodities, lo que mejora la conversión de ingresos en euros y el margen operativo. Aunque los costes también tienen componentes en dólares, el impacto neto suele ser positivo cuando los precios de las materias primas suben.
Bancos globales como Santander (España) y BNP Paribas (Francia) tienen presencia significativa fuera de Europa, incluidos activos e ingresos denominados en dólares.
Por qué se benefician: parte de sus ingresos por comisiones, financiación internacional y banca corporativa proviene de mercados en dólares, y un dólar débil puede mejorar la conversión de esos ingresos. Además, un dólar más bajo tiende a aliviar tensiones financieras globales, lo que favorece el apetito por activos de riesgo y la calidad de los balances bancarios.
En un entorno de dólar débil, los perfiles con mayor exposición global y facturación en dólar tienden a ganar competitividad y mejorar márgenes al convertir ingresos a euros. Entre los valores europeos cotizados que se ven más favorecidos destacan:
En general, cuanto más globalizada sea una compañía y mayor proporción de sus ingresos provenga de fuera de la eurozona, más puede beneficiarse de un dólar débil, tanto por conversión de ingresos como por competitividad de precios frente a rivales de mercados con divisa más fuerte.