Según destaca CNBC en un análisis elaborado por Alex Harring y Nick Wells, el fuerte impulso del mercado en 2025 ha dejado a varios valores con capitalizaciones multimillonarias pero sin ingresos registrados en los últimos 12 meses, una combinación que incrementa el riesgo para los inversores en un contexto de valoraciones cada vez más exigentes.
El S&P 500 avanza más de un 15 % en el año y el Nasdaq Composite supera el 20 %, impulsados por el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial. Sin embargo, como subraya CNBC, este potente rally ha provocado que algunas compañías alcancen valoraciones que no guardan relación con la actividad de su negocio, especialmente entre aquellas que no han generado ningún ingreso real en el último ejercicio.
El cribado realizado por CNBC Pro se centró en empresas con una capitalización superior a 1.000 millones de dólares y con 0 dólares de facturación en los últimos 12 meses. Entre ellas destacan:
Entre ellas, Archer Aviation destaca como uno de los exponentes de la movilidad aérea eléctrica, especialmente en el desarrollo de aeronaves eVTOL. Según recuerda CNBC, la compañía sufrió una corrección superior al 17 % en 2025 tras avances espectaculares del 228 % en 2023 y del 58 % en 2024.
A pesar de esta caída, el consenso de analistas recopilado por LSEG mantiene una recomendación de compra, con un precio objetivo que apunta a un rebote de más del 33 % en los próximos 12 meses.
USA Rare Earth también aparece en el listado, en este caso muy ligada a la evolución geopolítica de los minerales estratégicos. La compañía se ha visto favorecida por el interés de Estados Unidos en reducir la dependencia de China para el suministro de tierras raras.
Aunque Pekín ha relajado recientemente algunas restricciones a la exportación, CNBC recuerda que el sector sigue siendo crítico para la industria tecnológica. Sus acciones suben más de un 38 % en 2025 y el consenso anticipa un potencial alcista adicional superior al 25 %.
El análisis de CNBC pone el foco en un punto clave: estas empresas sin ingresos, pero con valoraciones muy elevadas, pueden experimentar volatilidad extrema, especialmente en un mercado que ya se mueve en precios exigentes.
Dado que su cotización depende en gran medida de expectativas futuras —y no de flujos de caja actuales—, los analistas recomiendan extremar la prudencia, evaluando no solo el potencial tecnológico o estratégico, sino también la capacidad real de estas compañías para convertir su narrativa en ingresos sostenibles.