A medida que nos acercamos a 2026, el foco vuelve a ponerse en Core Scientific por un motivo muy concreto: la compañía no solo es un “minero” ligado al ciclo cripto, sino que aspira a capturar demanda creciente de infraestructura de computación de alto rendimiento (HPC) para clientes relacionados con inteligencia artificial. Según explicó Citizens en una nota a clientes recogida por el medio original, el mercado de opciones puede decir una cosa sobre el índice, pero aquí lo que manda es el contrato: quién tiene capacidad, quién tiene energía y quién puede firmar alquileres a buen precio.
Citizens elevó su recomendación sobre Core Scientific a “market outperform” desde “market perform” y fijó un precio objetivo de 30 dólares, que implicaría un potencial de subida cercano al 121% desde el cierre de referencia citado por la firma. La lectura de Citizens es directa: tras un trimestre de castigo, el ajuste deja a la acción con un perfil más atractivo si la compañía consigue encadenar nuevos acuerdos de capacidad.
El corazón de la tesis, según el analista Greg Miller (Citizens), está en el “power pipeline”: una base energética suficiente para firmar nuevos arrendamientos HPC con clientes adicionales, más allá de CoreWeave, en un sector donde la electricidad es el cuello de botella.
En el mercado de centros de datos, la demanda puede dispararse, pero el crecimiento real lo marca la capacidad de ejecutar: potencia eléctrica, espacio y acuerdos de largo plazo. Citizens insiste en que las restricciones persistentes de energía en la industria juegan a favor de los proveedores que ya tienen infraestructura lista o ampliable. Si ese escenario se mantiene, Core Scientific podría reforzar su posición negociadora, especialmente si la lista de clientes se diversifica.
Además, el banco apunta a una idea que suena simple, pero pesa: conforme la compañía firma acuerdos y profundiza relaciones con firmas de IA u otros operadores, puede aspirar a términos contractuales cada vez más favorables. Es decir, no es solo “firmar más”, sino firmar “mejor”.
Un punto relevante del relato es el intento fallido de fusión con CoreWeave: los accionistas votaron en contra en octubre de 2025. Lejos de cerrar la puerta, Citizens interpreta que los acuerdos anunciados tras esa cancelación refuerzan una conclusión: la creación de valor estaría inclinándose hacia quienes aportan capacidad de centro de datos, y los términos se vuelven más atractivos contrato a contrato.
Según el consenso recopilado por LSEG, la cobertura sobre el valor es amplia: 19 firmas siguen la acción, con mayoría en compra/compra fuerte, un precio objetivo medio en torno a 24,98$ y un rango aproximado entre 15$ y 40$.
El movimiento llega tras un tramo complicado: el medio original señalaba que, pese a un rebote en preapertura, las acciones venían de caer alrededor de un 19% en tres meses, en parte por el recorte de apuestas en el “AI trade” ante preocupaciones de valoración. En ese contexto, nosotros lo resumimos así: si el mercado está más exigente con las narrativas, la acción necesitará hechos medibles (nuevos contratos, mejores condiciones, visibilidad de capacidad) para sostener la recuperación.