La fuerte corrección de las acciones de software se ha acelerado en los últimos meses al extenderse la idea de que la IA generativa puede erosionar de forma drástica los ingresos y márgenes de las compañías tradicionales del sector. Según explica Bank of America, la narrativa de que “GenAI acabará con el software” se ha instalado con fuerza en el mercado y ha desencadenado un proceso de venta masiva que, en algunos casos, estaría yendo demasiado lejos.
En su último informe, los analistas de Bank of America reconocen que la IA generativa introduce riesgos reales para muchos modelos de software, pero subrayan que el castigo ha sido indiscriminado y que detrás de la ola de ventas emergen oportunidades de largo plazo en compañías con posicionamiento sólido.
En este contexto, el equipo liderado por el analista Frédéric Boulan destaca el caso de SAP como uno de los ejemplos más claros de valor castigado. A juicio de Boulan, los inversores están aprovechando la debilidad actual del sector para diferenciar y acumular posiciones en aquellas empresas que, lejos de ser víctimas de la disrupción, pueden utilizar la IA como un refuerzo de su propuesta de valor.
Bank of America insiste en que no todas las compañías de software se enfrentan al mismo nivel de riesgo. Tal y como detalla Frédéric Boulan, las firmas con profunda experiencia sectorial, fuerte integración en los procesos de negocio de sus clientes y datos empresariales propietarios cuentan con una posición de partida muy distinta a la de los nuevos entrantes. En este grupo incluye a plataformas complejas y críticas como SAP, cuyo software está en el corazón de la operativa de miles de grandes empresas.
Según el informe, estos desarrolladores de software empresarial tienen la mejor posición para construir agentes de IA de alto valor añadido apoyándose precisamente en esos datos propios, algo que los grandes modelos de lenguaje generalistas no pueden replicar con la misma precisión ni nivel de integración. En ese sentido, Bank of America considera que SAP es menos vulnerable a la disrupción directa de GenAI y, al mismo tiempo, está en condiciones de monetizar mejor las nuevas capacidades de inteligencia artificial.
Boulan subraya que SAP ha situado la IA empresarial en el centro de su estrategia de producto, integrando GenAI sobre la base de los datos de sus propios clientes. Esto abre, según Bank of America, una doble palanca de creación de valor: nuevos ingresos y ahorros de costes para la propia compañía y para sus usuarios.
El banco recuerda, además, que el proceso de migración desde instalaciones locales (“on-premise”) hacia soluciones en la nube sigue en una fase intermedia, lo que proporciona visibilidad de crecimiento a medio plazo. Para que el escenario extremadamente pesimista que descuenta hoy el mercado se cumpliera, haría falta una fuerte pérdida de clientes existentes y una interrupción casi total de esa transición a la nube, algo que Bank of America considera poco probable.
La fuerte corrección del sector ha dejado a SAP cotizando, según calcula Frédéric Boulan, como si la compañía fuera a sufrir un auténtico “shock de crecimiento” en los próximos años. Bank of America mantiene en sus modelos una previsión de crecimiento anual compuesto cercano al 11 % en ingresos y alrededor del 15 % en EBIT entre 2026 y 2030. Sin embargo, el precio actual de la acción está implícitamente descontando un escenario mucho más negativo, con tasas de crecimiento de ingresos claramente negativas más allá de 2030 y una caída significativa del beneficio operativo.
Para el banco, ese nivel de pesimismo no encaja con la posición competitiva de SAP ni con el grado de avance de su transición a la nube. De ahí que Bank of America mantenga una clara recomendación de compra sobre el valor. El precio objetivo fijado por Boulan, en 308 dólares por acción, implica un potencial de revalorización de en torno al 56 % frente a los niveles actuales tras la reciente ola de ventas.
Conclusión de Bank of America: la narrativa de que “GenAI acabará con el software” ha penalizado en exceso a compañías como SAP. Para los analistas del banco, la corrección actual ofrece una ventana de entrada atractiva en un líder de software empresarial que podría salir reforzado de la revolución de la inteligencia artificial.