La temporada de resultados del primer trimestre ha servido para reforzar la tesis positiva sobre la banca estadounidense. El mensaje que deja Bankinter es bastante claro: las cifras son buenas en banca comercial y, directamente, muy buenas en banca de inversión y mercados. No hablamos solo de una sorpresa puntual, sino de una confirmación de que el sector sigue atravesando una fase de fortaleza operativa, con crecimiento del beneficio, mejora en ingresos ligados a mercado y una rentabilidad que continúa en niveles elevados.
Lo relevante es que esta fortaleza no se apoya en un único motor. Según Bankinter, el buen momento se explica por una combinación de factores que sigue siendo favorable para 2026 y 2027: más actividad en trading y banca de inversión, mayor dinamismo en la demanda de crédito y unos fundamentales que siguen siendo sólidos en solvencia, rentabilidad y calidad crediticia. A eso se suma una valoración que la firma sigue considerando atractiva frente al conjunto de la bolsa estadounidense.
Las cifras del trimestre avalan esa visión. Los grandes bancos han batido previsiones en BPA y han mostrado una evolución especialmente sólida en áreas vinculadas al mercado. Bank of America, Citi, Goldman Sachs o Morgan Stanley han destacado en segmentos como trading de acciones y banca de inversión, mientras que la banca comercial sigue apoyándose en una evolución favorable del crédito.
La firma subraya además que la inversión crediticia crece un 10,5%, por encima del ritmo observado a finales de 2025, lo que da consistencia al negocio más tradicional. Esa mejora llega, además, con ratios de capital holgados y con niveles de rentabilidad muy elevados, especialmente en banca de inversión, donde el ROTE agregado se mueve claramente por encima del de la banca comercial.
La lectura de fondo es sencilla: la banca americana no solo gana más, sino que lo hace con buena solvencia, más actividad y con un entorno de valoración todavía razonable.
La recomendación estratégica se mantiene sin cambios. Bankinter sigue defendiendo que el sector financiero estadounidense tiene argumentos suficientes para seguir haciéndolo bien en los próximos trimestres. La clave está en que varias piezas encajan a la vez: actividad fuerte en mercados, perspectivas favorables para IPOs, fusiones y financiación estructurada, recuperación del negocio típico y un colchón de capital que permite absorber mejor cualquier cambio de ciclo.
En paralelo, el informe también deja una idea importante: los múltiplos siguen siendo más atractivos que los del conjunto de la bolsa estadounidense. En un momento en el que el mercado paga valoraciones muy exigentes por otros segmentos, los bancos ofrecen crecimiento de beneficios, rentabilidad elevada y una valoración más contenida. Y eso vuelve a poner al sector en una posición interesante dentro de una cartera diversificada.
Dentro del sector, Bankinter mantiene un grupo claro de entidades preferidas, con exposición tanto a negocio comercial como a banca de inversión. La selección combina crecimiento, mejora operativa y potencial bursátil.
Junto a ellos, el informe mantiene una visión más neutral en otras entidades relevantes del sector:
La preferencia es clara: Bankinter se inclina por las entidades que combinan mejor crecimiento, tracción en mercados y recorrido bursátil, con Morgan Stanley a la cabeza.
El informe deja una tesis bastante sólida para publicar: la banca estadounidense sigue ofreciendo una combinación difícil de ignorar entre beneficios al alza, fortaleza de negocio, solvencia y valoración. En un mercado donde muchas áreas cotizan ya con exigencia elevada, el sector financiero norteamericano continúa presentando una ecuación atractiva de rentabilidad y precio.
Por eso Bankinter no cambia el tono y reitera su apuesta estratégica. El mensaje es que, mientras continúe el buen momento en trading, banca de inversión y crédito, el sector debería seguir comportándose mejor de lo que muchos esperan. Y dentro de ese escenario, Morgan Stanley, Bank of America y Citi siguen siendo las apuestas más claras.