Los siguientes valores componen la Cartera Global Top Ten de Bankinter, una selección de compañías internacionales con ventajas competitivas claras, liderazgo sectorial, elevada generación de caja y capacidad para sostener crecimiento a medio y largo plazo.
La cartera combina dos grandes bloques. Por un lado, compañías tecnológicas directamente beneficiadas por la expansión de la inteligencia artificial, la nube y los semiconductores. Por otro, negocios de alta calidad en sectores como salud, lujo, banca privada y automóviles premium, donde el poder de marca, los márgenes y la recurrencia del negocio son factores diferenciales.
Microsoft es una de las principales apuestas tecnológicas de la cartera. Su posición se apoya en el liderazgo mundial en software para empresas y particulares, así como en el fuerte crecimiento de Azure, su plataforma de almacenamiento y servicios en la nube.
La compañía es el segundo operador mundial en cloud, con una cuota cercana al 20%, solo por detrás de Amazon Web Services. Además, Microsoft se ha colocado en una posición estratégica dentro de la inteligencia artificial gracias a su participación en OpenAI, propietario de ChatGPT.
Bankinter destaca también sus expectativas de crecimiento, con avances esperados de EBITDA y beneficio neto superiores al 18% anual compuesto entre 2025 y 2027. A esto se suma una sólida posición de caja, cercana a 54.000 millones de dólares, que le permite seguir invirtiendo, comprando compañías o reforzando su ventaja competitiva.
Nvidia comenzó como líder en tarjetas gráficas para consolas y ordenadores, pero hoy su gran motor son los centros de datos, que ya representan alrededor del 80% de sus ingresos. La explosión de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de sus chips, esenciales para entrenar y ejecutar modelos avanzados.
Los resultados de los últimos años han sido extraordinarios y el mercado espera que el crecimiento siga siendo elevado. Para 2026, el consenso prevé un aumento del beneficio neto cercano al 58%.
La base de su crecimiento futuro está en el lanzamiento de nuevas generaciones de chips, como Blackwell y Rubin, diseñados para procesar grandes volúmenes de datos con mayor velocidad y menor consumo energético. En una industria donde la eficiencia es cada vez más importante, Nvidia conserva una posición dominante.
Alphabet mantiene un liderazgo casi absoluto en motores de búsqueda, con una cuota superior al 90%. También es líder mundial en publicidad online, con una cuota aproximada del 44%, por delante de Meta.
En inteligencia artificial, la compañía compite con ChatGPT mediante Gemini, su buscador y ecosistema de IA, que debería convertirse en una fuente relevante de crecimiento en los próximos años. Además, Alphabet es el tercer operador mundial de servicios en la nube a través de Google Cloud, por detrás de AWS y Microsoft.
Bankinter destaca un crecimiento esperado del beneficio neto del 15% anual compuesto entre 2025 y 2027, junto con una de las posiciones de caja neta más elevadas del mercado estadounidense, cercana a 64.000 millones de dólares. Esta fortaleza financiera le da margen para adquisiciones, inversión en IA y desarrollo de nuevos negocios.
Amazon combina liderazgo en comercio electrónico en Estados Unidos con una posición dominante en computación en la nube a través de AWS. Esta división sigue siendo una de las principales fuentes de rentabilidad del grupo y una de las plataformas mejor situadas para beneficiarse de la inteligencia artificial generativa.
La compañía está abriendo nuevas vías de negocio, como la publicidad en Prime Video, al tiempo que aplica medidas de eficiencia para mejorar márgenes. Bankinter considera que Amazon es una de las grandes beneficiadas por la adopción de servicios y aplicaciones basadas en IA.
Su valoración sigue siendo exigente, con un PER estimado para 2026 de 26,3 veces, pero Bankinter lo justifica por sus perspectivas de crecimiento elevado, rentable y sostenible.
TSMC es el mayor fabricante de procesadores del mundo, con una cuota de mercado superior al 50%. Su papel es crítico dentro de la cadena global de semiconductores, ya que fabrica chips para algunas de las principales compañías tecnológicas del planeta.
Entre sus clientes se encuentran grupos como Apple, Huawei, Broadcom, AMD o Qualcomm. Además, TSMC fabrica los procesadores de las nuevas generaciones del iPhone, lo que refuerza su posición estratégica dentro del ecosistema tecnológico.
Para 2026 y 2027 se esperan crecimientos de beneficio neto del 24% y 20%, respectivamente. La compañía está desarrollando nuevas fábricas fuera de Taiwán, especialmente en Estados Unidos y Alemania, con el objetivo de reducir el riesgo geopolítico asociado a su concentración productiva.
El bloque tecnológico de la cartera tiene un hilo común: nube, inteligencia artificial y semiconductores. Microsoft, Nvidia, Alphabet, Amazon y TSMC son piezas centrales de la infraestructura digital global.
Eli Lilly es el segundo mayor fabricante mundial de insulinas y una de las compañías farmacéuticas mejor posicionadas en tratamientos contra la obesidad. Esta gama de fármacos está impulsando sus ventas a tasas elevadas y cuenta con el atractivo añadido de nuevas generaciones más fáciles de administrar, lo que puede ampliar significativamente el mercado potencial.
Además de obesidad y diabetes, la compañía mantiene una cartera relevante en áreas tradicionales como cáncer, enfermedades cardiovasculares, artritis y migrañas. Su atractivo reside en combinar un negocio defensivo, propio del sector salud, con una palanca de crecimiento estructural muy potente en obesidad.
LVMH es la mayor compañía de productos de lujo del mundo. Su cartera incluye marcas como Louis Vuitton, Christian Dior, Tiffany & Co, Moët & Chandon, Fendi, Hublot, TAG Heuer o Givenchy.
Su fortaleza procede de la diversificación por divisiones, marcas y geografías, así como del fuerte reconocimiento global de sus enseñas. Esto dota al grupo de una resiliencia superior frente a otros negocios de consumo más cíclicos.
Bankinter destaca también su balance saneado, con una deuda neta sobre EBITDA de apenas 0,3 veces, y una fuerte generación de caja. Esto permite a LVMH seguir invirtiendo en innovación, marketing y expansión de cuota de mercado, al tiempo que mejora la remuneración al accionista. La familia Arnault controla el 49% del capital, lo que refuerza una visión de largo plazo.
Hermès representa el segmento más premium del lujo. Su valor intangible es excepcional y se apoya en modelos icónicos, atemporales y difíciles de replicar. La compañía disfruta del margen operativo más elevado del sector y de una integración vertical que le permite controlar calidad, producción y exclusividad.
Su fabricación artesanal, mayoritariamente local, limita la oferta y en muchos casos provoca que la demanda supere a la capacidad disponible. Este desequilibrio es una ventaja: permite sostener precios, proteger márgenes y reforzar el prestigio de la marca.
La división de productos de cuero y ecuestres, que representa el 44% de las ventas, superó los 7.000 millones de euros en 2025, más del doble que en 2019. Además, la apertura de nuevos talleres permitirá aumentar la capacidad alrededor de un 25% en 2026.
Morgan Stanley cuenta con una franquicia global líder en renta variable y ha ido ganando peso en negocios de mayor calidad, como banca privada y gestión de activos. Esta evolución mejora la estabilidad de ingresos y reduce la dependencia de áreas más volátiles de banca de inversión.
Bankinter valora su ventaja competitiva en márgenes, rentabilidad y gestión prudente del capital. La entidad combina una marca global potente, elevada escala y capacidad para generar retornos atractivos y sostenibles para el accionista.
Ferrari es un fabricante de vehículos de lujo con una ventaja muy difícil de replicar: puede controlar su producción, mantener precios elevados y expandir márgenes de forma gradual sin erosionar el valor de la marca.
La compañía produce alrededor de 14.000 vehículos anuales, con un precio medio aproximado de 400.000 euros. Su libro de pedidos cubre ya 2026 y prácticamente no hay modelos disponibles sobre los que aceptar nuevas compras, lo que confirma la fortaleza de la demanda.
Ferrari genera mucho flujo de caja y mantiene un balance saneado, con niveles reducidos de endeudamiento. La familia Agnelli, a través de Exor, posee un 21,2% del capital y controla el 32,2% de los derechos de voto, lo que aporta estabilidad accionarial y una orientación de largo plazo.
La parte no tecnológica de la cartera aporta calidad y resiliencia: salud, lujo, banca privada y consumo premium son negocios con marcas fuertes, márgenes elevados y capacidad para defender precios.
La cartera global de Bankinter se construye sobre compañías líderes en sus respectivos sectores. En tecnología, la apuesta gira en torno a la inteligencia artificial, la nube y los semiconductores. En el resto de sectores, el foco está en negocios con marcas muy fuertes, alta rentabilidad, balances sólidos y capacidad para generar caja de forma recurrente.
El resultado es una cartera orientada al crecimiento de calidad: empresas capaces de beneficiarse de grandes tendencias estructurales, pero también de resistir mejor que la media en entornos de mercado más difíciles. La clave está en que no son compañías baratas en términos absolutos, pero Bankinter justifica su presencia por su liderazgo, visibilidad y capacidad de seguir aumentando beneficios a medio plazo.