La reciente debilidad de Alphabet podría representar una oportunidad de compra táctica, según Morgan Stanley. El banco considera que el mercado está infravalorando el potencial del negocio de chips personalizados de Google, especialmente sus unidades de procesamiento tensorial, conocidas como TPU.
El analista Brian Nowak elevó su precio objetivo sobre Alphabet desde 375 hasta 415 dólares por acción, apoyándose en una visión más optimista sobre Google Cloud, la expansión de capacidad de centros de datos y la monetización futura de sus chips propios para inteligencia artificial.
Las acciones de Alphabet han perdido alrededor de un 9% en el último mes, en un contexto en el que los inversores han rotado desde algunas de las grandes tecnológicas hacia valores más directamente ligados al ciclo de memoria y hardware de inteligencia artificial.
Sin embargo, Morgan Stanley cree que esta corrección no refleja adecuadamente la mejora de los fundamentales de Alphabet de cara a 2027 y 2028. Para Nowak, la compañía sigue siendo una de las empresas mejor posicionadas dentro del ecosistema de IA, no solo por sus modelos y servicios cloud, sino también por su capacidad propia de cómputo.
El desarrollo de la inteligencia artificial sigue limitado por el acceso a capacidad de procesamiento. Ese cuello de botella coloca a Google Cloud en una posición ventajosa, especialmente tras años de desarrollo interno de TPU y de comercialización de esta capacidad a través de la nube.
Según las estimaciones de Morgan Stanley, Alphabet podría añadir 9 gigavatios de capacidad de cómputo en 2028. De esa cifra, el banco espera que la compañía tenga en funcionamiento 2 gigavatios de GPU de Nvidia y 7 gigavatios de TPU propias.
Nowak prevé que Alphabet reservará 5 gigavatios para uso interno y venderá los 4 gigavatios restantes de TPU a clientes externos. Esa venta de capacidad podría generar hasta 80.000 millones de dólares en ingresos adicionales.
La mejora de las expectativas sobre TPU también lleva a Morgan Stanley a revisar al alza sus previsiones para Google Cloud. El banco espera que los ingresos de esta división crezcan un 106% hasta alcanzar 214.000 millones de dólares en 2027, y que vuelvan a crecer un 44% en 2028, hasta 308.000 millones de dólares.
Además del crecimiento de ingresos, el banco espera una mejora significativa de la rentabilidad. Las TPU podrían reducir el coste de construcción y operación de los centros de datos, al permitir a Alphabet depender menos de chips externos y optimizar mejor su propia infraestructura.
Nowak estima que el beneficio operativo de Google Cloud podría alcanzar los 132.000 millones de dólares en 2028, lo que equivaldría al 46% del EBIT total de Alphabet.
Alphabet prevé destinar hasta 190.000 millones de dólares a gasto de capital este año, una cifra muy elevada que ha generado dudas entre algunos inversores sobre el retorno de la inversión en inteligencia artificial.
No obstante, Morgan Stanley considera que la compañía podría reducir parte de la presión inicial mediante acuerdos con socios financieros y alquiler de espacio en centros de datos. En este sentido, Alphabet anunció recientemente una empresa conjunta con Blackstone para ampliar el desarrollo de su infraestructura vinculada a TPU.
Este enfoque permitiría acelerar la expansión de capacidad sin cargar todo el esfuerzo inversor directamente en el balance de Alphabet.
Según Morgan Stanley, Alphabet cotiza actualmente a unas 18 veces su estimación de beneficio por acción para 2028. Para Nowak, ese múltiplo no refleja plenamente el potencial de crecimiento y rentabilidad asociado a Google Cloud, las TPU y el conjunto de la estrategia de inteligencia artificial.
El banco sostiene que el motor de EBIT impulsado por IA debería justificar con el tiempo un múltiplo más alto. La tesis es que Alphabet no debe analizarse únicamente como un negocio de publicidad digital, sino como una compañía con una plataforma de IA integrada: chips propios, nube, modelos, datos, distribución y aplicaciones.
Conclusión: Morgan Stanley considera que la caída reciente de Alphabet abre una oportunidad táctica de compra. El mercado estaría infravalorando el potencial de Google Cloud y de las TPU propias, que podrían convertirse en una fuente relevante de ingresos y beneficios a partir de 2027-2028. La clave será comprobar si Alphabet puede transformar su fuerte inversión en IA en crecimiento rentable y sostenible.