BofA Emerging Insight
El sector aeroespacial y de defensa europeo atraviesa un ciclo estructuralmente favorable apoyado en tres pilares: recuperación y expansión de la aviación comercial, incremento sostenido del gasto en defensa y una visibilidad de beneficios poco habitual gracias a carteras de pedidos en máximos.
Las tasas actuales de producción de widebodies en los grandes fabricantes siguen por debajo de la media previa al COVID, pero se espera una aceleración relevante hacia finales de la década. Aun así, el mercado seguiría en una situación de undersupply hasta 2030, con más de mil aviones de largo radio envejecidos y más del 20% de la flota exigida a retirarse antes de esa fecha.
Esta combinación de renovación obligada de flota y crecimiento estructural del tráfico aéreo respalda un ciclo plurianual de aumento de producción y mejora de márgenes, tanto en fabricantes como en proveedores y actividades de mantenimiento posventa.
Desde 2022, las compañías europeas de defensa han experimentado un claro re-rating, con mejor comportamiento relativo que el mercado y revisiones positivas de beneficios. La guerra en Ucrania y el deterioro del entorno geopolítico han impulsado una senda de aumento estructural del gasto militar, que se traduce en carteras récord y mayor visibilidad a medio plazo.
Frente a ciclos anteriores más tácticos, el mercado descuenta ahora un compromiso político prolongado con los presupuestos de defensa, especialmente en Europa, lo que refuerza el perfil defensivo del segmento dentro de la renta variable.
El sector cotiza con prima frente a índices industriales y de mercado, pero dicha prima se justifica por la combinación de crecimiento estructural, normalización al alza de las tasas de producción, carteras muy sólidas y fuerte generación de caja. El apalancamiento operativo en el ramp-up de programas clave añade palanca adicional al crecimiento del beneficio.
En conjunto, la tesis apunta a un ciclo expansivo aún no agotado, especialmente en defensa europea y plataformas de largo radio de nueva generación. Para el inversor a medio y largo plazo, el sector ofrece un perfil atractivo de crecimiento y visibilidad de cash flow, con un soporte macro y geopolítico que debería seguir actuando como viento de cola durante los próximos años.