Según el análisis de Deep Value Investing, el arranque de 2026 llega con un mensaje claro: la rotación hacia valores defensivos puede salir cara si el ciclo de inversión en IA sigue vivo. La idea central es sencilla: mientras el consumidor aguante y las grandes tecnológicas mantengan el ritmo de inversión, el mercado puede seguir teniendo gasolina.
Deep Value Investing pone el foco en el dato de PIB del 3T 2025: 4,3% (tasa anualizada) frente a 3,3% esperado. La foto macro que dibuja ese informe es coherente con un mercado alcista: consumo resistente, beneficios mejorando y expectativas de ganancias que no se rompen.
Como explica Deep Value Investing, el mercado está premiando los “picks & shovels” de la IA: energía, infraestructura, equipos industriales y todo lo que se beneficia del despliegue de centros de datos. Y aquí está la clave: si el CapEx de hiperescaladores no afloja, la tesis sigue intacta.
El aviso de Deep Value Investing es contundente: el escenario que puede provocar un recorte serio (incluso >20%) sería un frenazo del gasto de inversión. No hablamos de titulares ruidosos, sino de guías y comentarios en resultados que sugieran una fase de “digestión” del CapEx.
En conclusión, la visión de Deep Value Investing es que 2026 no es el año para esconderse: con un tono de Fed potencialmente más dovish en la segunda parte del año y sin señales claras de freno en inversión, el S&P 500 podría seguir marcando máximos y, en un escenario favorable, mirar hacia la zona de 7.000 durante el 1T.