Mientras buena parte del foco del mercado sigue centrado en la inteligencia artificial, las materias primas o las grandes historias de crecimiento, el gestor de valor John Buckingham, editor del boletín Prudent Speculator, vuelve a poner el énfasis en un área clásica de la inversión: acciones de calidad que pagan dividendos elevados y cotizan con múltiplos de beneficios muy contenidos. Su equipo ha filtrado una lista inicial de 30 valores hasta quedarse con un grupo de 17 compañías que combinan rentas atractivas y valoraciones claramente por debajo del mercado.
El criterio de selección parte de dos exigencias básicas: por un lado, un rendimiento por dividendo al menos el doble que el del S&P 500, y por otro, un PER a 12 meses inferior a la mitad del PER del índice. Bajo estos filtros, el equipo de Prudent Speculator destaca las siguientes compañías:
Civitas Resources (CIVI) – Dividendo aproximado del 6,7% y PER 12 meses en torno a 5,5x.
Comcast (CMCSA) – Dividendo cercano al 5% y PER de unas 6,5x.
Prudential Financial (PRU) – Dividendo del 5% y PER alrededor de 7,3x.
Bank OZK (OZK) – Dividendo del 3,9% y PER de 7,5x.
Omnicom Group (OMC) – Dividendo del 4,4% y PER de 7,6x.
La lista se completa con grandes farmacéuticas, telecomunicaciones, consumo y financieras: Pfizer (PFE), Bristol Myers Squibb (BMY), Verizon (VZ), Molson Coors, Wendy’s (WEN), Mosaic (MOS), Whirlpool (WHR), CVS Health (CVS), Meritage Homes (MTH), US Bancorp (USB), Merck (MRK) y PNC Financial (PNC). Todas comparten el mismo rasgo esencial: dividendos claramente superiores a la media y PER que se sitúan, en general, entre 5,5 y 11 veces beneficios futuros, muy por debajo del entorno de 22 veces que se observa en el S&P 500.
El equipo de Buckingham no se limita a mirar el próximo año: establece objetivos de valoración a 3-5 años, apoyándose en estimaciones de beneficios hasta 2027-2028. Esto refuerza la idea de que se trata de una apuesta de rentabilidad total (dividendo + revalorización) basada en tiempo y paciencia, no en movimientos tácticos de corto plazo.
Buckingham insiste en que el gran obstáculo para la mayoría de los inversores no es encontrar buenas ideas, sino aguantar la volatilidad que suele acompañar a las acciones individuales. Resume su enfoque con una metáfora sencilla: “sembramos las semillas, regamos los cultivos y algunos los podamos; el reto es esperar la recompensa”. En la práctica, significa aceptar caídas temporales en nombres sólidos mientras se sigue cobrando un dividendo elevado y el mercado reajusta los múltiplos con el paso del tiempo.
En este universo de 17 “gangas” de dividendo, el potencial viene por dos vías: por un lado, el flujo recurrente de efectivo al accionista vía dividendos, y por otro, la posibilidad de que, si las estimaciones de beneficios a 3-5 años se cumplen, el mercado reconozca el valor y lleve los PER a niveles más cercanos a la media del índice. La combinación de rentabilidad por dividendo claramente superior y múltiplos deprimidos crea un colchón razonable frente a episodios de volatilidad generalizada.
Desde Capital Bolsa pensamos que este tipo de listas son especialmente útiles para construir la parte “estable” de la cartera, aquella que combina dividendos altos con valoraciones razonables. No implica ausencia de riesgo, pero sí un mejor punto de partida: compramos beneficios y caja a múltiplos bajos mientras cobramos una renta periódica.
Nuestra forma de trabajar con este tipo de ideas pasa por priorizar los valores con mayor visibilidad de beneficios, balance sólido y disciplina de capital. El rango de precios objetivo consenso en este grupo suele ofrecer un potencial adicional moderado-alto frente a los niveles actuales, con una recomendación promedio cercana a mantener-comprar, lo que encaja bien en estrategias de inversión a medio y largo plazo orientadas a la generación de renta.