Europa Press
Sacyr y Acciona han comenzado las obras del proyecto concesional para sustituir el puente de la autopista interestatal I-10 sobre el río Calcasieu, en Luisiana, Estados Unidos. La actuación contempla una inversión en construcción de 2.300 millones de dólares, unos 1.966 millones de euros, y supone uno de los proyectos de infraestructuras más relevantes actualmente en marcha en el Estado.
Según Europa Press, el proyecto será desarrollado por el consorcio Calcasieu Bridge Partners, integrado por Sacyr, Acciona y Plenary Americas, y contará con un periodo concesional de 50 años. La nueva infraestructura está prevista para entrar en servicio en 2031.
El proyecto sustituirá el actual puente sobre el río Calcasieu, construido en la década de 1950, por una infraestructura moderna diseñada para responder a las necesidades actuales de tráfico, seguridad y capacidad.
La autopista I-10 es un corredor fundamental para los desplazamientos, la actividad industrial regional y las cadenas de suministro que atraviesan el suroeste de Luisiana. La nueva estructura permitirá mejorar la fluidez del tráfico y aumentar la seguridad en uno de los puntos más sensibles de la red de transporte del Estado.
La relevancia del proyecto va más allá de la obra: moderniza un corredor estratégico para la movilidad, la industria y la logística en el sur de Estados Unidos.
El Departamento de Transporte y Desarrollo de Luisiana seleccionó al consorcio Calcasieu Bridge Partners para desarrollar el contrato de concesión. La participación se reparte entre Plenary Americas, con un 40%, Sacyr, con un 30%, y Acciona, también con un 30%.
La ejecución de las obras será realizada por una unión temporal de empresas formada al 50% por Sacyr y Acciona. Para Sacyr, el contrato tiene especial importancia porque representa su primera concesión de infraestructuras de transporte en Estados Unidos, un mercado estratégico para su expansión internacional.
El proyecto tendrá un impacto económico estimado de 3.290 millones de dólares, equivalentes a unos 2.813 millones de euros, en la región. Además, se espera que genere más de 16.000 puestos de trabajo durante su ciclo de vida y cerca de 1.900 millones de dólares en ingresos laborales.
La infraestructura está diseñada para atender una demanda creciente de tráfico. Las estimaciones apuntan a que dará servicio a más de 90.000 vehículos diarios en 2040.
Para Sacyr y Acciona, la operación aporta visibilidad a largo plazo: combina construcción, concesión y presencia en un mercado de alto valor como Estados Unidos.
Para Acciona, el proyecto refuerza su cartera de infraestructuras en Estados Unidos, donde también participa en actuaciones relevantes como el canal de desviación de crecidas del río Fargo-Moorhead, entre Dakota del Norte y Minnesota.
Para Sacyr, la concesión supone un paso estratégico en su objetivo de ampliar actividad en mercados de habla inglesa como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Irlanda y Australia. La compañía refuerza así su perfil concesional, centrado en activos de larga duración, ingresos recurrentes y contratos con elevada visibilidad.
En conjunto, el inicio de las obras del puente sobre el río Calcasieu es una noticia positiva para ambas compañías. No solo por el importe de la inversión, sino por la importancia estratégica del contrato, su largo plazo concesional y su valor como referencia en el mercado estadounidense de infraestructuras.