La agenda macroeconómica de hoy llega relativamente ligera, con pocas referencias capaces de alterar de forma significativa el tono de mercado. En la sesión europea, el dato más relevante será el IPC preliminar de España, mientras que en Estados Unidos la atención se centrará en el índice manufacturero de la Fed de Dallas, aunque se trata de un indicador de segundo nivel.
La principal referencia en Europa será la publicación del IPC preliminar de España. El consenso espera una moderación de la inflación general, apoyada principalmente por la caída de los precios energéticos.
La lectura será relevante para confirmar si continúa el proceso gradual de desinflación, aunque salvo una desviación clara frente a lo previsto, no debería provocar una reacción significativa en mercado. Para el BCE, el dato español por sí solo no cambia el cuadro general de política monetaria.
También se publicarán otras referencias de menor impacto, como la masa monetaria de la eurozona y la confianza empresarial en España. En principio, estos datos no deberían modificar las expectativas sobre los próximos movimientos del Banco Central Europeo.
En Estados Unidos, la única referencia destacable será el índice manufacturero de la Fed de Dallas. Se espera una ligera mejora hasta 1,0, frente al 0,4 anterior.
Es un indicador regional de actividad manufacturera y rara vez tiene capacidad para mover de forma relevante a los índices, salvo que el dato sorprenda de forma muy acusada. El mercado mantendrá la atención puesta en referencias de mayor peso, especialmente los próximos datos de empleo e inflación.
A las 17:30 GMT, 19:30 hora española, está prevista una intervención de Christine Lagarde, presidenta del BCE. El mercado la considera, en principio, una intervención de tono neutral.
Aun así, cualquier comentario sobre la evolución de la inflación, los salarios, el crecimiento o el calendario de tipos podría tener cierta lectura en bonos, euro y bancos europeos.
Más allá de la agenda de hoy, el foco principal de la semana estará en el informe de empleo de Estados Unidos. Sin embargo, dado que la Reserva Federal ha desplazado buena parte de su atención hacia la inflación, el próximo IPC estadounidense probablemente tendrá más capacidad para condicionar las expectativas de tipos.
En conjunto, la jornada debería estar marcada por una agenda moderada, con escaso potencial de impacto salvo sorpresas en el IPC español o comentarios inesperados de Lagarde.