Julius Baer ha decidido elevar el sector de comunicaciones a sobreponderar, al considerar que ofrece una combinación atractiva entre crecimiento estructural, mejora de beneficios y capacidad defensiva. Según Mathieu Racheter, Head of Equity Strategy Research, y Roberto Cominotto, analista de renta variable de la firma, el sector vuelve a presentar un perfil interesante tanto desde una perspectiva macro como desde el análisis compañía por compañía.
La clave está en su naturaleza heterogénea. Dentro de comunicaciones conviven dos mundos muy distintos: por un lado, las grandes plataformas de internet y publicidad digital, impulsadas por la inteligencia artificial; por otro, las operadoras tradicionales de telecomunicaciones, con ingresos más estables, generación de caja y remuneración al accionista.
El segmento de publicidad online sigue siendo el principal motor de crecimiento del sector y representa aproximadamente el 70% de su capitalización bursátil. Estas compañías se están beneficiando de la carrera global por la inteligencia artificial, pero lo más relevante es que ya empiezan a mostrar señales más claras de monetización real.
La inversión en IA está ayudando a mejorar la eficiencia publicitaria, aumentar la interacción de los usuarios y reforzar la capacidad de monetización de las plataformas. Esto se está traduciendo en una reaceleración del crecimiento de los ingresos, un elemento que Julius Baer considera clave para justificar la mejora de recomendación.
La tesis de Julius Baer es que la IA empieza a pasar de promesa inversora a palanca concreta de ingresos para las grandes plataformas digitales.
A pesar del buen comportamiento de muchos activos vinculados a la inteligencia artificial, Julius Baer considera que las valoraciones del sector de comunicaciones siguen siendo razonables. Esta es una diferencia importante frente a otros segmentos ligados a la IA, donde las expectativas ya se han encarecido de forma más agresiva.
Además, si el crecimiento del capex comienza a moderarse a partir de 2027, las grandes plataformas digitales podrían quedar en una posición relativa favorable frente a otras áreas del ecosistema de inteligencia artificial. Menor presión inversora y mayor monetización permitirían una mejora más visible en beneficios y flujo de caja.
La otra pata del sector son las compañías tradicionales de telecomunicaciones. Aunque no ofrecen el mismo potencial de crecimiento que las plataformas digitales, sí aportan resiliencia de beneficios, ingresos estables y una remuneración atractiva para el accionista.
En un entorno de elevada incertidumbre macroeconómica, las operadoras de telecomunicaciones se benefician de una demanda relativamente defensiva. Además, la reducción del capex está mejorando el impulso del flujo de caja libre, lo que refuerza la capacidad de sostener dividendos y políticas de retorno al accionista.
El atractivo del sector no reside solo en la IA. Las telecos aportan estabilidad, caja y dividendo en un momento en el que el mercado valora más la visibilidad.
La mejora de recomendación de Julius Baer se apoya en una idea central: comunicaciones ofrece una mezcla poco habitual de crecimiento estructural y características defensivas. Las plataformas digitales aportan exposición a IA, publicidad y monetización acelerada, mientras que las telecos ofrecen estabilidad de ingresos, valoración atractiva y generación de caja.
Desde un enfoque de selección de valores, la firma también ve numerosas oportunidades atractivas dentro del sector. La dispersión entre modelos de negocio permite construir exposición tanto a compañías de crecimiento como a valores de rentabilidad por dividendo, sin depender de una única narrativa.
En conjunto, Julius Baer considera que comunicaciones vuelve a merecer una posición de sobreponderación. El sector combina el impulso de la inteligencia artificial con flujos de caja defensivos, mejor dinámica de beneficios y valoraciones que todavía no parecen excesivas.