Mientras Wall Street sigue marcando máximos históricos, el petróleo continúa atascado. El Brent acumula una caída cercana al 15% desde comienzos de año, incapaz de recuperar los 70 dólares por barril incluso con sanciones adicionales a Rusia o la amenaza de una operación militar estadounidense en Venezuela.
Lejos de apoyar al mercado, OPEP+ ha contribuido a la debilidad del crudo tras anunciar que suspenderá el crecimiento de producción en el primer trimestre de 2026 debido a los riesgos de exceso de oferta. Ni siquiera un posible repunte de tensiones con Irán parece capaz de generar un impulso sostenible.
El mercado se pregunta: ¿por qué el petróleo no sube, incluso con tantos catalizadores potenciales?
Los operadores mantienen la vista fija en la economía china, que avanza con un crecimiento más débil de lo esperado. Los problemas son conocidos:
La última señal negativa llegó con un superávit comercial chino de 90.070 millones de dólares en octubre, por debajo de los 95.600 millones esperados, una cifra que refuerza la idea de una desaceleración de la demanda global de combustibles.
Otro factor que está bloqueando cualquier intento de rebote es el nivel de inventarios estadounidenses. Según los datos disponibles, las reservas comerciales aumentaron en 5,2 millones de barriles hasta los 421,2 millones, frente a la expectativa del mercado de una caída de 2,4 millones.
Incluso las reservas estratégicas subieron ligeramente, hasta los 409,6 millones de barriles. Un mercado con abundancia de oferta y menor demanda percibida tiende a presionar a la baja los precios a corto plazo.
Varios informes pueden marcar el sentimiento del mercado en los próximos días:
Cualquiera de estos documentos puede influir directamente en el precio del petróleo si confirma una desaceleración global más profunda de lo anticipado.
Además de los fundamentales, hay elementos financieros y geopolíticos que añaden presión o volatilidad:
En conjunto, el contexto actual mantiene al petróleo en un equilibrio frágil, con múltiples riesgos a la baja y pocos catalizadores de impulso sostenido.