Los mercados reaccionaron con fuerza a las últimas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien anunció que Estados Unidos levantará temporalmente algunas sanciones relacionadas con el petróleo para ayudar a estabilizar el precio del crudo. Según explicó el mandatario, la medida busca aliviar la presión sobre el mercado energético mientras se desarrolla el conflicto con Irán.
Trump también afirmó que la guerra podría terminar “muy pronto”, lo que contribuyó a mejorar el sentimiento de los inversores y provocó una caída significativa del precio del petróleo tras los máximos alcanzados en las últimas sesiones.
El crudo llegó a cotizar cerca de los 120 dólares por barril durante la madrugada, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro energético derivadas del conflicto en Oriente Medio.
Sin embargo, tras las declaraciones de Trump y ante la expectativa de medidas para estabilizar el mercado, los precios del petróleo comenzaron a retroceder con fuerza. Los futuros del crudo llegaron a registrar caídas cercanas al 10% durante la sesión nocturna.
El retroceso del crudo ayudó a impulsar el rebote de los mercados bursátiles estadounidenses, que habían comenzado la jornada bajo presión.
En paralelo, los países del Grupo de los Siete (G7) están analizando posibles medidas para contener el impacto del conflicto sobre el mercado energético.
Según diversas informaciones, los ministros de energía del grupo celebrarán una reunión virtual para discutir la posibilidad de liberar petróleo de las reservas estratégicas con el objetivo de compensar posibles interrupciones en el suministro global.
Este tipo de medidas ya se ha utilizado en otras crisis energéticas para estabilizar temporalmente el mercado y evitar subidas excesivas del precio del crudo.
A pesar de su tono optimista, Trump también dejó entrever que la implicación estadounidense en el conflicto podría continuar si fuera necesario.
El presidente señaló que la operación militar contra Irán podría ampliarse si la situación lo requiere, aunque insistió en que espera que se trate de una intervención de corta duración.
En paralelo, Washington también estaría considerando flexibilizar algunas restricciones energéticas a determinados países para aumentar la oferta de petróleo en el mercado internacional.
El mensaje de Trump tiene un objetivo claro: evitar que el petróleo se convierta en un problema económico global. La combinación de relajación de sanciones y posible liberación de reservas estratégicas busca contener el precio del crudo en pleno conflicto.
Si estas medidas logran mantener el Brent por debajo de los 100 dólares, el impacto macroeconómico del conflicto podría ser limitado. Sin embargo, cualquier interrupción prolongada del suministro o un cierre efectivo del estrecho de Ormuz podría volver a disparar los precios energéticos.