El inicio de la semana ha traído un movimiento inesperado en los metales preciosos. Según Carsten Menke, responsable de Next Generation Research en Julius Baer, tanto el oro como la plata registraron un repunte técnico significativo tras conocerse la inminente resolución del cierre del Gobierno estadounidense.
El oro avanzó más de un 3 %, mientras que la plata superó el 5 % desde el cierre del viernes. Para Julius Baer, la explicación más extendida —que el alivio político refuerza la posibilidad de nuevos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal— resulta poco convincente. El dólar no mostró reacción y permaneció estable, lo que contradice esa narrativa.
En realidad, lo que este movimiento refleja es que el sentimiento alcista en los mercados de metales preciosos sigue intacto, pese al retroceso de las últimas semanas. Menke apunta que el llamado fear of missing out (miedo a quedarse fuera del mercado) continúa dominando entre los operadores especulativos, lo que ha contribuido a reactivar las compras.
De fondo, el entorno macroeconómico sigue siendo favorable. Julius Baer mantiene una visión constructiva sobre ambos metales, apoyada en tres factores principales:
Menke advierte, no obstante, de un riesgo técnico: tras el fuerte repunte, podría producirse una fase de consolidación a corto plazo si las compras institucionales se moderan o si algunos bancos centrales deciden reequilibrar sus reservas. No hay indicios, sin embargo, de un cambio de estrategia por parte de esas instituciones.
En conclusión, Julius Baer reafirma su visión positiva sobre oro y plata, considerando que los fundamentos siguen siendo sólidos y que cualquier corrección moderada podría representar una oportunidad táctica para los inversores con horizonte de medio plazo.