La plata se ha convertido en el nuevo activo de moda entre los inversores minoristas, que en las últimas semanas han incrementado de forma muy significativa su exposición al metal precioso. Según explica Alex Harring, el interés del pequeño inversor ha alcanzado niveles sin precedentes, hasta el punto de convertir a la plata en la operación más concurrida dentro del mercado de materias primas.
De acuerdo con los datos de la firma de análisis VandaTrack, los flujos hacia productos vinculados a la plata han marcado un récord histórico. En los últimos 30 días, los inversores minoristas han destinado más de 920 millones de dólares netos a ETFs relacionados con el metal, como el iShares Silver Trust y el ProShares Ultra Silver, una cifra nunca vista hasta ahora.
Este volumen de entradas sitúa a la plata claramente por encima de su media habitual y muy por encima de otros activos tradicionalmente populares entre el inversor minorista.
Uno de los datos más llamativos es que el principal ETF respaldado por plata física ha encadenado 169 sesiones consecutivas con flujos positivos. Desde VandaTrack califican este comportamiento como algo “sin precedentes”, subrayando que una de las últimas sesiones se ha situado entre los días de mayor compra neta de toda su historia.
Este movimiento no parece responder a una simple entrada táctica o especulativa. Como señalan desde la propia firma de análisis, los inversores minoristas ya no están “probando suerte”, sino que están llevando a cabo una verdadera reasignación de carteras hacia la plata.
La fortaleza del flujo se produce en un contexto de fuerte subida del metal, que ha extendido su rally hasta niveles récord. A diferencia de otros episodios anteriores, los inversores minoristas están mostrando una mayor disposición a mantener posiciones incluso durante fases de corrección, lo que podría aportar un cierto suelo de demanda en escenarios de caídas.
La entrada de dinero duplica con holgura la media de los últimos meses y supera incluso lo visto durante la conocida “fiebre de la plata” de 2021.
Otro aspecto relevante es que el ritmo de entradas y la aceleración del flujo hacia la plata están siendo, en estos momentos, más intensos que en el oro e incluso que en el mercado cripto. Este diferencial refuerza la idea de que el movimiento actual no responde a una moda pasajera.
En palabras recogidas por Harring, no se trata de un fenómeno comparable a un “meme trade”, sino de un proceso de acumulación estructural que podría tener implicaciones de mayor calado para el comportamiento del metal en los próximos meses.
En conjunto, el mensaje que deja el mercado es claro: la plata ha pasado a ocupar un lugar central en las carteras del inversor minorista, con un respaldo de flujos que, al menos por ahora, no muestra signos claros de agotamiento.