Puntos clave
La escalada del conflicto en Oriente Medio está obligando a los grandes bancos a replantear su estrategia de mercado. Según un informe citado por CNBC, la mesa de trading de JPMorgan recomienda a los inversores adoptar una postura clara mientras persista la crisis en el estrecho de Ormuz: mantenerse largos en materias primas energéticas y en acciones del sector energético, al tiempo que se mantienen posiciones cortas sobre el mercado bursátil en general.
El detonante de esta recomendación es el deterioro de la situación en el Golfo Pérsico. Nuevos ataques a buques en la zona y la paralización del tráfico en el estrecho de Ormuz han disparado de nuevo los precios del crudo. En la última referencia, el WTI subía cerca de un 7% hasta los 93 dólares por barril, mientras el Brent volvía a acercarse a la zona psicológica de los 100 dólares. Con este telón de fondo, el banco considera que la energía seguirá siendo uno de los pocos sectores capaces de beneficiarse directamente de la crisis.
Mientras el estrecho de Ormuz siga bloqueado, la lógica del mercado es simple: la energía sube y los activos de riesgo sufren.
El equipo de trading de JPMorgan plantea dos trayectorias posibles para el conflicto. En el escenario más optimista, las hostilidades terminarían relativamente pronto, bien mediante una ofensiva militar estadounidense que logre estabilizar la zona o mediante una solución diplomática. Sin embargo, el banco reconoce que un desenlace rápido no es el escenario más probable en estos momentos.
El segundo escenario contempla un conflicto mucho más prolongado. Si Estados Unidos no consigue una victoria rápida, podría verse obligado a lanzar operaciones más amplias para reabrir el estrecho de Ormuz, lo que podría transformar la crisis actual en una guerra de varios años.
Ante este contexto, la estrategia sugerida es clara: exposición directa al petróleo y al gas natural, así como a empresas del sector energético. El banco menciona incluso instrumentos concretos para acceder a esta temática, como los ETF United States Oil Fund (USO) o First Trust Natural Gas ETF (FCG). Al mismo tiempo, la mesa de trading mantiene posiciones bajistas sobre el conjunto del mercado bursátil, anticipando que los activos de riesgo podrían sufrir si el conflicto se prolonga.
Nosotros creemos que la estrategia de JPMorgan refleja bien la lógica actual del mercado: cuando el petróleo se convierte en el epicentro del riesgo global, los flujos tienden a dirigirse hacia el sector energético mientras el resto de activos sufre. En ese sentido, la energía se transforma en cobertura natural frente a la escalada geopolítica.
La clave, sin embargo, seguirá estando en el estrecho de Ormuz. Si el bloqueo se resuelve rápidamente, el movimiento podría revertirse con la misma rapidez. Pero si la crisis se prolonga, la divergencia entre energía y el resto del mercado podría ampliarse todavía más.