JPMorgan ha lanzado una advertencia contundente en su última nota a clientes: el mundo podría enfrentarse a un exceso masivo de petróleo capaz de empujar los precios del crudo Brent hasta la franja de los 30 dólares hacia finales de 2027, siempre que los productores no actúen para contener la oferta. Esta llamada de atención llega en un momento en el que, pese a la percepción bajista generalizada, la demanda global está mostrando una solidez mayor de la anticipada.
Nosotros pensamos que la posibilidad de un Brent en los 30 dólares no debe descartarse mientras la oferta siga expandiéndose muy por encima del crecimiento de la demanda.
A pesar de la narrativa bajista, la demanda de petróleo en 2025 está creciendo en torno a 900.000 barriles diarios, muy por encima de lo esperado a principios de año. Según JPMorgan, este crecimiento se acelerará hasta alcanzar los 1,2 millones de bpd en 2027.
Sin embargo, el verdadero problema está en el otro lado de la balanza. El banco calcula que la oferta crecerá a un ritmo tres veces superior al de la demanda tanto en 2025 como en 2026, impulsada sobre todo por productores no pertenecientes a OPEP+.
Si estas previsiones se cumplieran, el mercado se enfrentaría a dos años consecutivos de superávits muy elevados, algo que históricamente ha presionado de forma severa los precios del crudo.
Para nosotros, estos desequilibrios son lo suficientemente relevantes como para forzar decisiones de recorte o acuerdos de estabilización antes de que los precios se colapsen.
Con los superávits previstos, los analistas de JPMorgan estiman que el Brent podría caer a 42 $ en 2027 y deslizarse posteriormente hasta la treintena si no se producen intervenciones coordinadas para reducir la producción.
Sin embargo, la entidad no incorpora este escenario extremo en sus previsiones oficiales. En su caso base, el banco mantiene:
Estas estimaciones descansan en la expectativa de que los propios productores —sobre todo fuera de OPEP+— se vean obligados a realizar cierres de producción y ajustes voluntarios para evitar un desplome mayor.
En 2025, el Brent acumula ya una caída del 16% y el crudo estadounidense (WTI) retrocede cerca del 19%, en un momento en el que OPEP+ ha decidido aumentar la producción tras varios años de recortes.
Esto está ocurriendo con un Brent cotizando por encima de 62 $ y un WTI en torno a 58 $, niveles aún muy alejados de los escenarios de estrés proyectados por JPMorgan.
Reflexión de Capital Bolsa
Nosotros creemos que la advertencia de JPMorgan es una señal clara de que el mercado del crudo podría experimentar un cambio de fase. Un superávit prolongado suele generar ciclos bajistas más agresivos de lo que el consenso anticipa. En este escenario, vemos razonable que los inversores ajusten exposición a compañías con alta sensibilidad al precio del crudo y prioricen negocios con cobertura o con márgenes más estables.
En términos de valoración, el precio objetivo consenso para el Brent a 12 meses se sitúa alrededor de los 75 $/barril, con una recomendación general neutral, lo que refleja que el mercado no descuenta todavía un escenario extremo, pero empieza a reconocer riesgos crecientes.