Xavier Chapard (LBP AM - LFDE)
A pesar de los temores del fin de semana tras los bombardeos estadounidenses, hemos visto una desescalada rápida y generalizada de las tensiones en Oriente Medio. La respuesta limitada de Irán —sin consecuencias para las instalaciones energéticas— y la presión estadounidense han abierto la puerta a una tregua entre Israel e Irán.
Tras superar los 80 dólares por barril en la apertura del lunes, el petróleo ya ha recuperado el nivel anterior al inicio de los ataques israelíes sobre Irán, por debajo de 70 dólares por barril. Aunque subsisten algunos riesgos (respeto del alto el fuego, estado real de las instalaciones nucleares iraníes...), esta desescalada es favorable para la economía mundial.
La reducción de las inquietudes geopolíticas y los riesgos inflacionistas, pero también los discursos sorprendentemente expansivos de algunos miembros de la Fed fueron un lastre para el dólar, que ha regresado a su nivel más bajo desde 2022 frente a una cesta de monedas. Después de C. Waller durante el fin de semana, un segundo gobernador de la Fed, esta vez la vicepresidenta Bowman, abrió la puerta un recorte de tipos ya en la reunión de julio. Resulta sorprendente cuando ha transcurrido menos de una semana de la última reunión de la Fed, donde quedó claro que el banco central quería esperar a los datos del verano antes de actuar, lo que sugería tipos estables al menos hasta la reunión de octubre. No obstante, estos dos miembros, nombrados por Trump y que probablemente ya estén en campaña para reemplazar a Powell al timón de la Fed la próxima primavera, están lejos de representar a la mayoría de los miembros de la Fed. Seguimos pensando que la Fed esperará al menos al último trimestre antes de bajar tipos.
En paralelo a la depreciación del dólar, el euro sigue encontrando apoyo en las perspectivas de aumento del gasto público en Europa tras oficializarse el aumento del objetivo de gasto militar de los países de la OTAN del 2 % al 3,5 % y la presentación de los presupuestos de Alemania ayer. Así, el cruce euro-dólar superó las 1,16 unidades por primera vez desde la crisis energética de 2022, lo que también reduce los precios del petróleo en euros. Aunque el rebote del EUR/USD ha sido (¿demasiado?) rápido a corto plazo, su potencial alcista a medio plazo sigue siendo importante, en nuestra opinión.
Entretanto, las primeras encuestas conocidas en junio, que no tuvieron tiempo de verse afectadas por la guerra en Oriente Medio, están siendo dispares y apuntan todavía a una ralentización limitada de la economía mundial este verano.
Los PMI preliminares publicados por S&P Global se mantienen estables en torno a 51,5 puntos en los países desarrollados tras el rebote parcial de mayo. El sector manufacturero sigue mejorando poco a poco y su PMI se situó ligeramente por encima de 50 puntos, lo que sugiere que la previsión de alzas de los precios sigue sosteniendo la actividad industrial. En los servicios, el PMI se estancó a un nivel medio, señal de que la demanda interna está desacelerándose gradualmente.