El petróleo vuelve a tener un suelo más firme al inicio de la semana. Según explica Eamonn Sheridan en InvestingLive, el mercado está recomponiendo una prima de riesgo ligada a la oferta ante el repunte de la incertidumbre geopolítica, en un momento en el que los operadores parecen más pendientes de los “riesgos extremos” de interrupción de suministro que de la debilidad potencial de la demanda global.
Los precios del crudo repuntaron tras conocerse que Estados Unidos interceptó durante el fin de semana un petrolero venezolano. Además, de acuerdo con fuentes citadas por Reuters, Washington estaría siguiendo a otro buque adicional, lo que convertiría el episodio en la tercera interdicción en menos de dos semanas si finalmente se ejecuta.
En términos de mercado, el mensaje es claro: un mayor celo en el cumplimiento de sanciones eleva la incertidumbre sobre los flujos de crudo desde Venezuela. Incluso aunque las exportaciones hayan continuado a través de rutas poco transparentes, la repetición de estas actuaciones incrementa el riesgo operativo y puede encarecer costes asociados, como el seguro y la logística.
Cuando la oferta se percibe menos “fiable”, el mercado suele reaccionar reconstruyendo una prima de riesgo que sostiene el precio, aunque la demanda no acompañe.
El otro gran foco es Oriente Medio. InvestingLive señala que las tensiones entre Israel e Irán siguen elevadas, después de que Israel advirtiera a Estados Unidos de que maniobras recientes con misiles por parte de la Guardia Revolucionaria iraní podrían interpretarse erróneamente como preparativos para un ataque.
Aunque la inteligencia estadounidense no contempla señales de una ofensiva inminente, el mercado no necesita una guerra abierta para reaccionar: basta con que aumente el riesgo de mala interpretación y escalada no deseada, especialmente en un entorno donde la tolerancia al riesgo se ha reducido tras los acontecimientos de octubre de 2023.
El mercado energético incorpora la posibilidad —aunque sea de baja probabilidad— de que un choque limitado o acciones defensivas preventivas terminen afectando los flujos a través del Estrecho de Ormuz, uno de los principales cuellos de botella del suministro mundial de crudo. Ese riesgo, por sí solo, suele bastar para sostener precios a corto plazo.
En conjunto, y como resume el análisis, la combinación de un Oriente Medio más tenso y una aplicación más estricta de sanciones por parte de Estados Unidos está dando apoyo al petróleo, incluso con el telón de fondo de dudas macroeconómicas. Por ahora, el mercado parece más atento a los riesgos de oferta que a los vientos en contra de la demanda a corto plazo.