Yves Bonzon, director de inversiones de Julius Baer, considera que la economía de Estados Unidos sigue mostrando fortaleza gracias al impulso de la inversión en inteligencia artificial (IA), pese a la moderación de algunos indicadores.
Los próximos resultados de las grandes tecnológicas permitirán evaluar la sostenibilidad de este ciclo, aunque el experto no espera que cambien el tono alcista del mercado, que sigue apoyado en un crecimiento sólido y en la expectativa de nuevos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal.
El oro, protagonista absoluto del año, ha comenzado a perder impulso en octubre, entrando en una fase de consolidación que Bonzon considera temporal. Estima que podría corregir hasta los 3.500 dólares por onza, pero mantiene su visión estructuralmente positiva, ya que la devaluación de las divisas del G7 continuará en un contexto de dominancia fiscal en las principales economías. Según el analista, solo una tregua entre Rusia y Ucrania podría alterar significativamente el sesgo alcista del metal.
En cuanto al petróleo, Julius Baer mantiene una postura neutral, señalando que las nuevas sanciones de EE. UU. a Rusia no alterarán el equilibrio del mercado, dado que los compradores asiáticos siguen absorbiendo el crudo ruso. Los precios se mantienen estables, y el banco estima que los riesgos bajistas se concentran alrededor de los 50 dólares por barril.
Bonzon también apunta que la Reserva Federal está cerca de poner fin a su programa de ajuste cuantitativo (QT), lo que abriría la puerta a nuevas compras de activos en 2026, aunque probablemente bajo otra denominación para evitar las connotaciones de la “flexibilización cuantitativa”. El banco central busca sostener la liquidez sin alimentar la desigualdad, mientras la administración estadounidense intenta estimular el crédito privado para compensar el aumento del endeudamiento público.
En los mercados, ni las preocupaciones comerciales ni los riesgos crediticios han frenado el avance bursátil: el S&P 500 acumula un alza del 3 % en octubre, y la volatilidad se mantiene por debajo de su promedio histórico. Para Bonzon, los problemas en la “banca en la sombra” son aislados, no sistémicos, y la calidad crediticia general sigue mejorando.
Por último, el dólar se mantiene en fase lateral, consolidando las pérdidas de la primera mitad del año. Julius Baer considera que, a largo plazo, la política de depreciación del dólar continuará, favoreciendo a los activos estadounidenses más rentables y diferenciados.