El precio del oro se mantiene en una fase de consolidación, con un movimiento lateral bien definido mientras los inversores esperan los datos macroeconómicos clave de Estados Unidos. En el muy corto plazo, el mercado está en modo espera, pero el sesgo de medio plazo sigue siendo alcista gracias a la expectativa de menores tipos de interés reales y a una Reserva Federal que, pese a recortar menos de lo que algunos desearían, mantiene un tono relativamente acomodaticio.
En su última reunión, la Fed cumplió el guion con un recorte de 25 puntos básicos, acompañado de un mensaje en el que se subraya que cualquier movimiento adicional exigirá un listón más alto. Sin embargo, el presidente Jerome Powell adoptó un tono algo más dovish al restar dramatismo al riesgo inflacionista y poner el foco en la evolución del mercado laboral. Esta combinación respalda la idea de que, a medio plazo, los rendimientos reales podrían seguir descendiendo, un entorno históricamente positivo para el oro.
En el muy corto plazo, el dato semanal de Jobless Claims también puede generar ruido, pero solo desvíos muy amplios respecto a las previsiones tendrían capacidad real para cambiar el cuadro de fondo. Mientras tanto, el mercado se limita a respetar las bandas del rango y a esperar la ruptura que defina la siguiente fase de tendencia.
En el gráfico de 4 horas, el oro se mueve de forma ordenada entre la resistencia de 4.250 y el soporte de 4.150. Los operadores continúan “jugando el rango”: compras en la parte baja y ventas en la zona alta, a la espera de un catalizador que fuerce una ruptura clara. Mientras no se rompa uno de estos extremos, el escenario dominante seguirá siendo de consolidación.
En el gráfico de 1 hora, el comportamiento es coherente con ese escenario de espera: predominan las oscilaciones dentro del rango, sin nuevas estructuras ni niveles adicionales de referencia más allá del propio soporte y resistencia. Las bandas intradía se mueven dentro de un margen estrecho y las estrategias se centran en el trading de corto plazo mientras no haya una ruptura acompañada de volumen.