Giuseppe Dellamotta
El oro continúa atrapado en un rango estrecho, reflejando la indecisión del mercado en un entorno dominado por la geopolítica y la política monetaria. Según Giuseppe Dellamotta, el metal precioso se mueve entre el soporte de 5.000 y la resistencia de 5.200, sin catalizadores claros que definan una dirección.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz siguen siendo el principal foco, aunque por ahora no han generado un cambio decisivo en el comportamiento del oro.
Durante la última sesión, el oro llegó a romper momentáneamente el soporte, pero rápidamente volvió al rango, reflejando la falta de convicción tanto de compradores como de vendedores.
Las noticias sobre posibles contactos entre EE.UU. e Irán generaron cierto optimismo, aunque fueron rápidamente desmentidas, manteniendo el mercado en un estado de equilibrio inestable.
Sin un catalizador claro, el oro se comporta como un activo en espera: ni refugio pleno ni activo en tendencia.
El próximo gran evento será la decisión del FOMC. Aunque no se esperan cambios en tipos, el mercado estará muy pendiente del tono:
Además, los datos macro de EE.UU. jugarán un papel clave: señales de debilidad económica aumentarían las expectativas de recortes de tipos, favoreciendo al oro.
El oro no está reaccionando tanto a la guerra como a las expectativas de tipos: ese es el verdadero driver ahora mismo.
Desde el punto de vista técnico, el mercado está claramente definido:
Mientras el precio permanezca dentro de este rango, la estrategia dominante seguirá siendo táctica: comprar en soporte y vender en resistencia. Una ruptura clara en cualquiera de los lados marcará la siguiente tendencia.
En marcos temporales más cortos, el mercado ha roto una directriz bajista, lo que podría favorecer un rebote hacia la zona alta del rango si el soporte se mantiene.
Aquí hay una lectura interesante: el oro no está reaccionando con fuerza a la guerra, lo que indica que el mercado no está en modo pánico real. El verdadero driver sigue siendo la política monetaria. Nosotros vemos claro que el oro solo romperá al alza si el mercado empieza a descontar recortes de tipos de forma agresiva. Mientras eso no ocurra, seguirá atrapado en rango. Operativamente, tiene sentido respetar ese rango y no anticipar movimientos: el error aquí sería adelantarse sin confirmación.