El precio del petróleo se ha disparado por encima de los 110 dólares por barril después de que varios grandes productores de Oriente Medio hayan reducido su producción debido al cierre del estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave para el transporte mundial de crudo. Según el análisis publicado por Spencer Kimball, el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado una interrupción significativa en el flujo de petróleo global.
El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) llegó a subir un 26,5%, alcanzando los 114,9 dólares por barril. Por su parte, el crudo de referencia internacional Brent avanzó alrededor de un 23%, hasta situarse cerca de los 114 dólares.
Durante la última semana el petróleo estadounidense llegó a acumular una subida cercana al 35%, el mayor repunte semanal desde que existen registros en el mercado de futuros, que se remontan a 1983.
El último episodio comparable se produjo en 2022, cuando el petróleo superó los 100 dólares tras la invasión rusa de Ucrania.
El principal problema no es solo la guerra, sino el bloqueo logístico que está provocando en el mercado energético global. Aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo pasa habitualmente por el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, muchas compañías navieras se niegan a cruzar este paso estratégico por temor a ataques contra petroleros. Esto ha provocado que los países productores acumulen barriles sin poder exportarlos.
Ante esta situación:
Los productores están reduciendo bombeo porque el petróleo se está acumulando en depósitos al no poder salir hacia los mercados internacionales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó al fuerte repunte del petróleo afirmando que el encarecimiento temporal del crudo es un coste asumible dentro del conflicto con Irán.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump señaló que un aumento de los precios del petróleo a corto plazo es un “precio muy pequeño a pagar” por eliminar la amenaza nuclear iraní.
Mientras tanto, el conflicto continúa escalando. Según diversas informaciones, Irán ha nombrado a Mojtaba Khamenei, hijo del ayatolá Ali Khamenei, como nuevo líder supremo tras la muerte de su padre durante los primeros días de la guerra.
Desde el gobierno estadounidense se confía en que el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz pueda normalizarse en las próximas semanas, una vez que Irán pierda capacidad para amenazar a los petroleros que cruzan la zona.
Un petróleo por encima de 110 dólares cambia rápidamente el equilibrio macroeconómico global. A corto plazo puede impulsar con fuerza a las compañías energéticas, pero también aumenta el riesgo de inflación persistente y desaceleración económica.
Si el cierre del estrecho de Ormuz se prolonga durante varias semanas, el mercado podría entrar en una fase de fuerte rotación hacia el sector energético, defensa y materias primas, mientras que transporte, consumo y sectores industriales intensivos en energía sufrirían mayor presión.