Citi ha revisado al alza sus previsiones para el precio del petróleo Brent ante la posibilidad de que las interrupciones en los flujos de crudo se mantengan durante más tiempo del previsto. El banco no considera que un Brent en 150 dólares por barril sea su escenario base, pero sí admite que ese nivel podría alcanzarse si las disrupciones se prolongan hasta finales de junio.
En su nuevo escenario central, Citi eleva sus estimaciones de precio medio para el Brent hasta 110 dólares por barril en el segundo trimestre de 2026, 95 dólares en el tercer trimestre y 80 dólares en el cuarto trimestre.
La revisión refleja un contexto de mayor tensión en el mercado energético, donde las restricciones logísticas, los riesgos geopolíticos y la incertidumbre sobre la normalización de los suministros siguen condicionando la formación de precios.
El mensaje relevante no es que Citi espere petróleo a 150 dólares como escenario principal, sino que considera plausible ese nivel si las interrupciones del flujo de crudo se mantienen durante varias semanas más.
Según Citi, los flujos de petróleo podrían continuar alterados fácilmente hasta finales de junio. En ese caso, la presión sobre la oferta disponible podría ser suficiente para llevar al Brent hacia la zona de los 150 dólares por barril.
Ese escenario implicaría un nuevo shock energético para la economía global. El impacto no se limitaría al mercado del crudo: también afectaría a los costes de transporte, márgenes empresariales, expectativas de inflación y decisiones de los bancos centrales.
Para los mercados, un Brent persistentemente elevado complicaría el escenario de relajación monetaria, especialmente si se traduce en una nueva presión sobre los precios al consumo. También aumentaría la sensibilidad de sectores como aerolíneas, transporte, químicas, consumo discrecional e industria pesada.
La clave ahora no está solo en el nivel puntual del petróleo, sino en la duración de la interrupción. Un repunte temporal puede ser absorbido por los mercados. Una disrupción prolongada, en cambio, tendría consecuencias mucho más profundas sobre inflación, crecimiento y beneficios empresariales.
El escenario base de Citi sigue apuntando a una moderación gradual del Brent en la segunda mitad del año, desde los 110 dólares del segundo trimestre hasta los 80 dólares del cuarto trimestre. Sin embargo, la entidad deja claro que el riesgo de cola sigue siendo relevante.
Para los inversores, el petróleo vuelve a ser una variable crítica. Si el Brent se estabiliza cerca de 100 dólares, el mercado podría convivir con ello. Si se acerca a 150 dólares, el debate cambiaría por completo: menos margen para bajadas de tipos, más presión inflacionista y mayor riesgo de corrección en activos de riesgo.
En definitiva, Citi no plantea un escenario central de petróleo a 150 dólares, pero sí advierte de que la combinación de tensiones geopolíticas, interrupciones persistentes y menor visibilidad sobre la oferta puede mantener al Brent en niveles elevados durante más tiempo del que el mercado estaba descontando.