El oro experimentó un repunte superior al 3% el lunes, coincidiendo con el acercamiento al fin del cierre del Gobierno estadounidense. Según Giuseppe Dellamotta, este movimiento parece más un “short squeeze” que una reacción basada en fundamentales. La reapertura del gobierno traerá de vuelta datos clave de EE. UU., como NFP y CPI, que serán eventos determinantes para el comportamiento del metal precioso.
Perspectiva fundamental:
Mañana se publicarán los datos semanales de ADP en EE. UU., los únicos relevantes de la semana. Por ahora, la Reserva Federal mantiene un tono incierto respecto a un recorte de tipos en diciembre, reflejado en la probabilidad del 63% que el mercado asigna a un recorte de 25 puntos básicos.
Datos sólidos, especialmente del mercado laboral, podrían presionar al oro a la baja, al reducir las expectativas de recorte de tipos.
Datos débiles apoyarían al metal, pues darían más razones a la Fed para mantener o reducir los tipos.
En términos generales, el oro mantiene una tendencia alcista debido a que los rendimientos reales podrían seguir cayendo ante la postura acomodaticia de la Fed. Sin embargo, a corto plazo, un reajuste alcista en las expectativas de tipos podría ejercer presión temporal sobre el mercado.
Análisis técnico:
Catalizadores próximos:
La semana será relativamente tranquila en cuanto a datos, con la publicación del ADP estadounidense como el único evento relevante antes de los datos más críticos que acompañarán la reapertura del Gobierno y su impacto en la Fed.