El mercado podría no haber terminado aún su fase de ajuste. Según Mike Wilson, estratega jefe de renta variable en EE.UU. de Morgan Stanley, los inversores deberían prepararse para más debilidad en el corto plazo antes de que se produzca un rebote más consistente.
En concreto, Wilson apunta a que el S&P 500 podría descender hacia la zona de los 6.300 puntos a comienzos de abril, lo que implicaría una caída adicional cercana al 5% desde niveles recientes.
El estratega identifica varios focos de riesgo que siguen pesando sobre el mercado: la incertidumbre en torno a la política de la Fed, la evolución del precio del petróleo en plena crisis con Irán y las dudas sobre el crédito privado. Estos factores, en conjunto, están afectando especialmente a los segmentos de menor calidad dentro del mercado.
Desde el inicio del conflicto a finales de febrero, el índice ya ha retrocedido cerca de un 3,6%, reflejando cómo la geopolítica vuelve a ser un factor determinante en el comportamiento de los activos de riesgo.
El mensaje de Morgan Stanley es claro: el mercado aún no ha terminado de digerir los riesgos actuales, y eso puede traducirse en nuevas caídas tácticas antes de estabilizarse.
A pesar del tono prudente a corto plazo, Wilson introduce un matiz clave: considera que la corrección actual está ya bastante madura tanto en tiempo como en magnitud. De hecho, aproximadamente el 50% de las compañías del Russell 3000 ya se encuentran en mercado bajista individual, con caídas superiores al 20% desde sus máximos.
Este deterioro interno contrasta con la resistencia de los grandes índices, lo que sugiere que buena parte del ajuste ya se ha producido en la base del mercado.
Además, el estratega subraya que el riesgo de recesión sigue siendo bajo, lo que refuerza la idea de que el escenario actual encaja más con una corrección dentro de un mercado alcista estructural que con el inicio de un ciclo bajista prolongado.
En este contexto, Morgan Stanley señala algunas ideas dentro de su lista de compra “Fresh Money Buy List”. Entre ellas destacan:
Estos valores reflejan una combinación de perfiles defensivos, cíclicos y ligados al entorno geopolítico actual, lo que encaja con un mercado que sigue siendo selectivo y condicionado por factores macro.
Nosotros creemos que este enfoque es bastante coherente con el momento actual: debilidad a corto plazo, pero sin señales claras de ruptura estructural. El mercado está ajustando excesos y digiriendo riesgos, no necesariamente cambiando de ciclo.
Operativamente, esto implica paciencia y selectividad. Puede haber más caídas tácticas, pero también oportunidades claras en valores que ya han descontado escenarios negativos y que podrían liderar el siguiente tramo alcista.