Los estrategas de Wall Street se han centrado principalmente en lo que podría salir mal para los mercados globales si el conflicto con Irán se intensificara, o si Teherán tomara una medida drástica como, por ejemplo, cerrar el Estrecho de Ormuz o acosar el tráfico con minas y otros obstáculos.
Sam Stovall, de CFRA, ve margen para el optimismo, al menos en lo que respecta a los mercados financieros. Si bien la situación dista mucho de estar resuelta, afirmó que ve potencial para un repunte de alivio que podría impulsar las acciones al alza en las próximas semanas, a medida que los inversores celebran la reducción de una posible amenaza nuclear.
Como era de esperar, esto aumenta la incertidumbre y podría desencadenar una asimilación a corto plazo de las recientes ganancias del mercado bursátil, además de iniciar una rotación hacia sectores refugio, como bienes de consumo básico, energía, atención médica y servicios públicos, así como acciones de defensa y ciberseguridad, junto con clases de activos como bonos, efectivo y oro. Por otro lado, los inversores podrían llevarse una grata sorpresa al ver que los mercados bursátiles hacen lo contrario y registran un repunte de "alivio", lo que refleja el alivio que el mundo podría estar experimentando ahora que una importante amenaza nuclear se ha reducido, si no eliminado, dijo Stovall.
No es el único estratega que presenta el ataque estadounidense del sábado contra las instalaciones nucleares iraníes como algo alcista. Ed Yardeni, de Yardeni Research, también señaló el repunte de las acciones israelíes como evidencia de que los inversores podrían estar considerando el ataque con una perspectiva más optimista.