Por qué HSBC se muestra "ultraroptimista" con los mercados

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 29 abr, 2026 15:10 - Actualizado: 09:21
hsbccb901
Puntos clave
  • HSBC se muestra muy alcista en renta variable pese a la prolongación de la guerra con Irán.
  • El banco refuerza su apuesta por Estados Unidos y reduce exposición a Europa.
  • Los resultados de las grandes tecnológicas pesan más para HSBC que el ruido geopolítico de corto plazo.

HSBC mantiene una visión extremadamente positiva sobre la renta variable global, incluso con la guerra de Irán todavía abierta y el estrecho de Ormuz como foco de tensión energética. Según CNBC, el equipo global multiactivo del banco, liderado por Max Kettner, sigue siendo muy alcista en bolsa y considera que el impacto de las noticias procedentes de Oriente Medio sobre los activos de riesgo es asimétrico.

La idea central es que los retrocesos temporales provocados por el conflicto apenas dañan a la renta variable, especialmente en Estados Unidos, mientras que cualquier avance hacia una reapertura del estrecho de Ormuz podría ser recibido como una señal claramente positiva por los mercados.

HSBC refuerza su apuesta por Wall Street

El banco ha aumentado su sobreponderación en acciones estadounidenses y ha reducido su posición positiva en Europa. La razón principal es que, para HSBC, los fundamentales siguen siendo especialmente sólidos en Estados Unidos, tanto por la resistencia del consumo como por la mejora de las expectativas de beneficios.

El equipo de estrategia destaca que las devoluciones fiscales están superando los niveles de 2025, lo que debería ayudar a amortiguar el impacto de unos precios energéticos más elevados sobre los hogares. Además, las revisiones al alza de beneficios en Estados Unidos se han acelerado, con las tecnológicas explicando más de la mitad de esas mejoras.

Para HSBC, el verdadero motor de mercado no es ahora la geopolítica, sino la combinación de beneficios al alza, tecnología e inteligencia artificial.

Las grandes tecnológicas, más importantes que Irán

HSBC considera que los resultados de las grandes compañías tecnológicas estadounidenses tienen más relevancia inmediata para la dirección del mercado que el propio conflicto geopolítico. Esta semana publican cifras nombres clave como Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta y Apple.

El argumento es claro: la inteligencia artificial y la tecnología representan ya cerca de la mitad de la capitalización del S&P 500. Por tanto, si las grandes tecnológicas confirman crecimiento, márgenes y capacidad para monetizar la IA, el mercado puede seguir encontrando apoyo pese al ruido procedente de Oriente Medio.

HSBC matiza que su optimismo sobre tecnología e inteligencia artificial se centra sobre todo en el corto plazo. A medio plazo, el contexto sigue siendo excepcional: el mercado descuenta tipos estadounidenses más bajos al mismo tiempo que espera una aceleración del crecimiento de beneficios. Esa combinación, si se mantiene, seguiría favoreciendo a Wall Street.

Europa pierde atractivo relativo

El cambio más relevante en la asignación de HSBC es la reducción de Europa desde sobreponderar hasta neutral. La entidad considera que la actividad europea muestra señales más débiles y está más expuesta al daño provocado por el encarecimiento de la energía.

Alastair Pinder, responsable de estrategia de mercados emergentes y renta variable global de HSBC, señala que la mejora del impulso económico y de beneficios en Estados Unidos justifica elevar la exposición a Wall Street y financiar ese movimiento con una reducción de Europa ex-Reino Unido.

La diferencia entre ambas regiones se está ampliando: en Estados Unidos, cerca del 84% de las compañías que han publicado resultados hasta ahora han batido expectativas, con aproximadamente un 30% del mercado ya reportado. En Europa, en cambio, los últimos indicadores de actividad y encuestas empiezan a mostrar señales tempranas de destrucción de demanda.

La lectura de HSBC es favorable a Estados Unidos porque allí los beneficios siguen acelerando, mientras Europa parece más vulnerable al shock energético.

Sectores más expuestos al petróleo caro

HSBC advierte de que unos precios energéticos elevados durante más tiempo pueden presionar el consumo estadounidense y provocar rotaciones sectoriales. Entre los sectores más sensibles figuran aerolíneas, transporte aéreo y logística, utilities y productos del hogar.

El banco estima que una subida del 10% en petróleo, gas natural licuado, petroquímicos y fertilizantes podría reducir el EBITDA de algunas compañías hasta en un 7%. Parte de ese riesgo ya estaría descontado en sectores como aerolíneas, que acumulan caídas relevantes desde finales de febrero, pero otras áreas industriales podrían no reflejar todavía toda la presión sobre costes.

Por esa razón, HSBC prefiere sectores con menor exposición directa a materias primas y costes energéticos, como bancos, seguros y tecnología. También ha elevado el sector de materiales básicos a sobreponderar.

Valoraciones y beneficios sostienen la tesis

Otro punto relevante es que HSBC no considera exigentes las valoraciones estadounidenses en relación con su rentabilidad esperada. La entidad sostiene que la superioridad de Estados Unidos en términos de beneficios y márgenes hace que sus acciones sigan pareciendo relativamente atractivas frente a otras regiones.

El banco también cree que el optimismo sobre el consumo estadounidense no debería beneficiar solo a los sectores más cíclicos. Podría extenderse incluso a segmentos más especulativos del mercado, como pequeñas compañías no rentables, si el apetito por riesgo se mantiene.

HSBC está comprando la idea de que Estados Unidos combina mejor crecimiento, mejores beneficios y mayor liderazgo tecnológico. Europa, en cambio, queda más expuesta al golpe energético.

En conjunto, HSBC mantiene una posición muy alcista en renta variable, pero con una clara preferencia geográfica: más Estados Unidos y menos Europa. La guerra con Irán sigue siendo un riesgo, pero para el banco no cambia la tesis principal mientras los beneficios estadounidenses sigan mejorando y las grandes tecnológicas mantengan intacta la narrativa de inteligencia artificial.

contador