A continuación, os dejamos las impresiones de Yves Bonzon, CIO de Julius Baer, sobre el balance del primer semestre de 2025. En esta reflexión semanal, Bonzon se cuestiona si los mercados no se han hecho inmunes al juego geopolítico.
“Contrariamente a las expectativas iniciales, la reacción del mercado a los acontecimientos en Oriente Medio durante el fin de semana fue espectacularmente moderada”, afirma. Este último episodio es un ejemplo de la experiencia general de inversión en el primer semestre de 2025, donde incluso una bola de cristal con una previsión perfecta probablemente nos habría llevado a tomar decisiones equivocadas.
Balance intermedio del año de inversión 2025
Faltando tan solo unos días para que finalice el primer semestre de 2025, es el momento adecuado para repasar cómo se ha desarrollado el año de inversión hasta la fecha. La primera constatación es que hemos asistido a un par de viajes de ida y vuelta en lo que respecta a las rentabilidades de los precios de las principales clases de activo. Al cierre de edición, el índice S&P 500 vuelve a cotizar por encima de la barrera de los 6000 puntos, con un alza del 3,6% en lo que va de año, cuando había caído casi un 18%, en un momento dado, a principios de abril.
El rendimiento del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años cotiza al 4,3%, por encima de los niveles ligeramente inferiores al 4% registrados a comienzos de abril, y solo marginalmente por debajo del nivel del 4,57% de principios de año. Podemos encontrar patrones de ida y vuelta similares si nos fijamos en los diferenciales de crédito. Los mercados de divisas son una de las pocas áreas cuya direccionalidad podía ser realmente discernible.
El DXY ha caído casi un 10% en lo que va de año. Se trata del peor comienzo de año para el billete verde desde la década de 1980. En particular, el USD no ha logrado cumplir su promesa de erigirse en activo refugio tras las ventas masivas en el mercado de renta variable inducidas por el Día de la Liberación.
El rendimiento del USD ha sido inferior al registrado tras otros episodios similares en los que se produjeron caídas iniciales de al menos el 10% en el S&P 500. Faltando tan solo unas pocas sesiones bursátiles para que concluya la primera mitad del año, el DXY está a punto de concluir una racha de seis meses consecutivos de caídas, un fenómeno que, históricamente, únicamente se ha producido en períodos de tendencias bajistas prolongadas del USD.
Consecuentemente, hasta la fecha este año, la rentabilidad de nuestras carteras multiactivos equilibradas denominadas en USD es, en promedio, un 3,8% superior a la de las carteras denominadas en EUR y, lo que aún es más notable, un 4,6% superior a la de las carteras denominadas en CHF.