La reciente volatilidad en los mercados provocada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y por la subida del petróleo no debería frenar a los inversores a la hora de aumentar su exposición a renta fija. Esa es la opinión de Bob Michele, director de inversiones y responsable global de renta fija en JPMorgan Asset Management.
Según explica el gestor, tras varios años en los que las carteras han estado fuertemente inclinadas hacia la renta variable, el mercado de bonos vuelve a ofrecer rendimientos atractivos y un papel importante como elemento de diversificación.
Michele señala que el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años ha subido ligeramente en los últimos días, pero se mantiene dentro del rango en el que ha cotizado desde septiembre, aproximadamente entre el 3,9% y el 4,3%.
Este nivel de rentabilidad, combinado con la estabilidad relativa del mercado de crédito, hace que la renta fija vuelva a resultar interesante para los inversores que buscan equilibrio en sus carteras.
El gestor destaca que, tras años de fuertes subidas bursátiles impulsadas en parte por el auge de la inteligencia artificial, muchas carteras institucionales y de gestión patrimonial mantienen actualmente una infraponderación histórica en renta fija.
En los últimos años, el S&P 500 registró avances superiores al 20% en 2023 y 2024 y alrededor del 16% en 2025, lo que ha elevado considerablemente el peso de las acciones en las carteras.
El equipo de JPMorgan está invirtiendo en distintas áreas del mercado crediticio, incluyendo:
En cambio, la firma mantiene una infraponderación en bonos del Tesoro, ya que considera que el crédito ofrece una relación rentabilidad-riesgo más interesante en el entorno actual.
Michele también destaca oportunidades en los valores respaldados por hipotecas de agencias, emitidos por entidades como Fannie Mae, Freddie Mac y Ginnie Mae.
Otro segmento que resulta atractivo para JPMorgan es la deuda de mercados emergentes, donde algunos países ofrecen rendimientos reales elevados.
Entre los mercados que destacan en la estrategia del gestor figuran:
Según Michele, estas economías ofrecen una combinación interesante de rentabilidad real elevada y políticas monetarias que podrían comenzar a relajarse en los próximos trimestres.
En algunos casos, las carteras de renta fija en estos mercados pueden alcanzar rendimientos cercanos al 9%.
Después de años en los que la renta variable ha dominado las carteras, el mercado de bonos vuelve a ofrecer rendimientos competitivos. En un entorno de mayor volatilidad y riesgos geopolíticos, la renta fija recupera su papel tradicional como estabilizador de carteras.
Si las rentabilidades actuales se mantienen y la inflación continúa moderándose, es probable que cada vez más inversores vuelvan a aumentar su exposición a bonos en los próximos trimestres.