Renta 4 Banco
Puntos clave
Las bolsas europeas afrontan una apertura a la baja, con los futuros del Eurostoxx cediendo alrededor del 0,5%, mientras los mercados estadounidenses intentan recuperar algo de terreno tras las pérdidas superiores al 1% registradas ayer. Los futuros del S&P 500 avanzan un 0,3% y los del Nasdaq un 0,4%, después de una sesión en Wall Street que terminó en mínimos del día. En Asia, el tono ha sido más estable, con avances ligeros tanto en el Nikkei japonés como en el Kospi surcoreano.
La atención del mercado se concentrará hoy en el Banco Central Europeo, que previsiblemente anunciará su primera subida de tipos desde septiembre de 2023. El movimiento, ampliamente descontado por los inversores, respondería al nuevo shock inflacionista derivado del encarecimiento energético tras el conflicto en Oriente Medio. Por ello, lo relevante no será tanto la decisión en sí como el mensaje de Christine Lagarde sobre los próximos pasos de la política monetaria.
El mercado da prácticamente por hecha una subida de 25 puntos básicos, que situaría el tipo de depósito en el 2,25%. Se trataría de una subida preventiva, destinada a evitar efectos de segunda ronda sobre precios y salarios, en un contexto en el que los últimos datos de inflación han vuelto a tensionarse.
El IPP de abril repuntó hasta el 4,9% interanual, frente al 2% anterior, mientras que el IPC preliminar de mayo subió al 3,2%, máximos desde septiembre de 2023. También la inflación subyacente mostró cierta presión, al avanzar hasta el 2,5%, desde el 2,2% previo.
El dilema para el BCE es evidente: debe contener las expectativas de inflación sin repetir errores históricos de endurecimiento monetario en pleno deterioro económico.
El banco central también publicará su nuevo cuadro macro. No se esperan grandes cambios, aunque podría revisar ligeramente al alza su previsión de inflación para 2026, hasta el entorno del 2,9%, y rebajar sus estimaciones de crecimiento, en línea con unos PMIs que siguen apuntando a contracción.
La clave estará en si Lagarde mantiene un tono suficientemente firme para evitar un desanclaje de expectativas, pero sin comprometerse a una senda agresiva de subidas. El mercado ya descuenta otra subida en septiembre de 2026 y una tercera en el primer trimestre de 2027, aunque el BCE debería moverse con prudencia. La situación actual no es la de 2022: entonces coincidían un shock de oferta, una demanda muy fuerte tras la reapertura pos-Covid, más estímulo fiscal y una política monetaria extraordinariamente laxa.
En el plano geopolítico, el mercado sigue pendiente de Oriente Medio y de los mensajes de Donald Trump. El Brent sube esta mañana alrededor de un 1%, hasta los 94 dólares por barril, después de las nuevas amenazas del presidente estadounidense a Irán.
Trump afirmó que Teherán “ha tardado demasiado” en negociar un acuerdo y que ahora “tendrá que pagar el precio”. Aun así, el mercado parece interpretar parte de este endurecimiento verbal como una táctica de presión negociadora. Las conversaciones siguen abiertas, aunque persisten obstáculos relevantes: Ormuz, el programa nuclear iraní, los activos congelados y la continuidad de los ataques israelíes sobre el Líbano.
Durante la noche, Estados Unidos volvió a atacar múltiples objetivos por segundo día consecutivo. Trump señaló en Fox que los bombardeos podrían terminar pronto, aunque advirtió de que continuarán si no se alcanza un acuerdo.
En Estados Unidos, el IPC de mayo confirmó el repunte esperado y alcanzó el 4,2% interanual, máximo de tres años, frente al 3,8% anterior. El principal factor fue la energía, con una subida mensual del 7% en la gasolina. La inflación subyacente también avanzó, aunque de forma más contenida, hasta el 2,9%, desde el 2,8% previo.
La lectura mensual de la subyacente, sin embargo, fue algo más favorable de lo previsto, al moderarse al 0,2%, frente al 0,3% esperado y el 0,4% anterior. Esto permite mantener cierta cautela antes de asumir una espiral inflacionista más persistente.
La presión sobre precios podría continuar si persisten los problemas en las cadenas de suministro, aunque la moderación de alquileres y salarios puede aliviar parte del impacto.
Tras el dato, el mercado mantiene la expectativa de una subida de tipos de la Fed de 25 puntos básicos en el último trimestre del año, aunque se ha moderado ligeramente la probabilidad de un segundo movimiento en 2027. La próxima reunión de la Fed, el 17 de junio, será especialmente relevante al ser la primera presidida por Kevin Warsh.
Hoy se conocerán además los precios al productor, que podrían volver a acelerar en mayo hasta el 6,4%, frente al 6% anterior y muy por encima del 3% registrado antes del inicio del conflicto en Oriente Medio.
En el plano empresarial, Oracle presentó anoche resultados mejores de lo esperado, aunque la reacción del mercado fue claramente negativa. Sus acciones llegaron a caer cerca de un 11% en el mercado fuera de hora, después de haber perdido un 2,2% durante la sesión regular.
La compañía registró ingresos de 19.200 millones de dólares en el cuarto trimestre fiscal de 2025, ligeramente por encima de los 19.100 millones esperados. La división de nube volvió a ser el principal motor, con un crecimiento del 47% interanual y un peso del 51% sobre los ingresos totales. En cambio, el negocio de software mostró una evolución más débil, con una caída del 2% frente al mismo periodo del año anterior.
En conjunto, los ingresos crecieron un 21%, el EBIT avanzó también un 21% y el beneficio por acción ajustado alcanzó los 2,11 dólares, por encima de los 1,96 dólares previstos. Aun así, el mercado parece exigir más visibilidad en márgenes, crecimiento futuro y rentabilidad de las inversiones ligadas a la nube y la inteligencia artificial.