Cada diciembre, Seeking Alpha invita a sus colaboradores a lanzar una previsión sobre dónde podría cerrar el S&P 500 el año siguiente. En esta ocasión, el autor —que firma como Retired Investor— avisa desde el principio: no pretende hacer análisis técnico clásico ni jugar a ser adivino. Su propuesta mezcla estadísticas, patrones conocidos… y una pizca de azar. El resultado: una previsión optimista, contada con humor y con una advertencia clara: no basar decisiones de inversión únicamente en esto.
El primer ingrediente es simple: desde 1957, el S&P 500 ha registrado una rentabilidad media anual cercana al 10,5%. Ese dato entra directamente en su “fórmula” como base de partida.
El segundo componente es el llamado ciclo presidencial. Al mirar el comportamiento del mercado por años de mandato, el autor toma como referencia que el segundo año tiende a ser el más débil, con una rentabilidad media aproximada del 3,3%. Dado que 2026 encajaría en ese “año 2”, incorpora ese porcentaje al cálculo.
Aquí llega la parte más peculiar. Inspirado en la idea del random walk (camino aleatorio), el autor introduce una “simulación” con dados. Con el argumento de que el mercado ha cerrado en positivo la mayoría de años, su tirada apunta a un año alcista y termina asignando una ganancia del 3% como otra pieza de la previsión.
Nota importante: el propio Retired Investor deja claro que este elemento es más un guiño que un modelo estadístico serio.
El cuarto factor es el seguimiento de tendencia. Si 2025 acaba con una subida cercana al 15%, el autor revisa episodios similares desde 1972 y concluye que, de media, el año siguiente ha rendido alrededor del 9,7%. Ese dato también se suma a la receta.
Aunque menciona teorías populares como el indicador del Super Bowl o las ondas de Elliott, decide no utilizarlas: considera que aportan poco, son difíciles de traducir en una cifra útil o directamente han perdido fiabilidad.
Con todas las piezas sobre la mesa (media histórica, ciclo electoral, azar y tendencia), Retired Investor obtiene una previsión media del 6,625% para 2026. Traducido a niveles, eso equivaldría a un cierre aproximado del S&P 500 en torno a 7.243 puntos.
Advertencia final: el autor insiste en que este ejercicio es intencionalmente “alegre” y que los riesgos siguen ahí. La idea no es adivinar el mercado, sino recordar que sin gestión del riesgo cualquier previsión queda en papel mojado.