Jim Cramer considera que los inversores deberían empezar a mirar más allá de la inteligencia artificial y preparar la cartera para un posible enfriamiento del rally tecnológico. Según el presentador de Mad Money, si los valores de tecnología pierden impulso, algunos sectores olvidados podrían empezar a recuperar protagonismo.
Cramer advierte de que el sector tecnológico muestra vulnerabilidades tras las fuertes subidas acumuladas en compañías ligadas a centros de datos e inteligencia artificial. El renovado entusiasmo tras las últimas declaraciones de Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha vuelto a impulsar a muchas acciones vinculadas a la infraestructura de IA, pero también ha dejado al mercado más expuesto a una posible toma de beneficios.
Además, el inversor señala otro posible factor de presión: la llegada de una gran cantidad de nuevas emisiones de acciones, tanto por parte de grandes compañías ya cotizadas como Alphabet, como por las esperadas salidas a bolsa de gigantes privados como SpaceX, Anthropic u OpenAI.
Entre las alternativas señaladas, Cramer destaca JPMorgan Chase. El sector financiero ha sido uno de los más débiles del S&P 500 este año, penalizado por las dudas sobre la calidad del crédito y el menor dinamismo económico.
Esa presión ha llevado a JPMorgan a cotizar en torno a 13 veces beneficios esperados, frente a unas 15 veces a comienzos de año. Para Cramer, no es habitual poder comprar una franquicia de esa calidad a una valoración más contenida.
El sector salud también aparece como una zona castigada que podría beneficiarse de una rotación. Cramer sigue viendo con buenos ojos a Eli Lilly, pero considera que Johnson & Johnson puede ofrecer una oportunidad interesante por su cartera farmacéutica, su negocio de tecnología médica y sus adquisiciones recientes.
En consumo básico, señala a Kimberly-Clark, apoyada en su cartera de marcas domésticas, su dividendo y su futura combinación con Kenvue, matriz de Tylenol y Band-Aid.
Cramer también ve atractivo en valores de restauración como McDonald’s y Yum! Brands. En su opinión, el excesivo foco del mercado en la tecnología ha llevado a estos valores a cotizar por debajo de niveles razonables.
En el caso de Yum! Brands, propietaria de Taco Bell, KFC y Pizza Hut, la posible venta de Pizza Hut podría reforzar la tesis de inversión al simplificar el grupo y concentrarlo en sus negocios con mayor tracción.
Por último, Cramer menciona Kraft Heinz como una idea más arriesgada, pero potencialmente interesante. Confía en la estrategia de recuperación liderada por su consejero delegado, Steve Cahillane, y considera que el dividendo, cercano al 7%, podría mantenerse si el plan de mejora gana tracción.
El mensaje no es abandonar la inteligencia artificial, sino evitar una cartera excesivamente dependiente de una sola temática. Tras un rally tan concentrado, tener exposición a bancos de calidad, salud, consumo básico, restauración y compañías con dividendos elevados puede actuar como contrapeso si las tecnológicas pierden fuerza.
En un mercado donde la IA sigue dominando el relato, la diversificación vuelve a tener sentido. No porque el ciclo tecnológico haya terminado, sino porque el margen de error en los grandes ganadores se ha reducido.