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Los mercados volvieron ayer a mostrar señales claras de cansancio. Según explica Juan J. Fdez-Figares, los principales índices europeos cerraron con descensos sensibles y muy cerca de los mínimos de la jornada, arrastrados por tres factores principales: el repunte del precio del crudo, la falta de avances en las negociaciones de paz en Oriente Medio y la renovada incertidumbre comercial procedente de Estados Unidos.
La Administración Trump habría propuesto nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% dirigidos a unos 60 países, entre ellos la Unión Europea, Japón, Canadá, China e India. La medida vuelve a introducir ruido en el mercado justo cuando las tarifas actuales están próximas a vencer, lo que incrementa la percepción de riesgo sobre el comercio global.
En Europa, solo tres sectores lograron cerrar en positivo: energía, favorecida por la subida del crudo; distribución minorista, apoyada por la buena recepción inicial de los resultados de Inditex; y utilities, que volvieron a actuar como sector defensivo.
En el lado negativo destacaron los servicios financieros, el automóvil, las materias primas minerales y el lujo. La lectura sectorial fue claramente defensiva: el mercado premió a los negocios ligados al petróleo o con perfil más estable, y castigó a los más sensibles al ciclo, al comercio internacional y al deterioro del apetito por el riesgo.
La renta fija tampoco ofreció refugio. Los bonos europeos cedieron parte de lo ganado en la sesión anterior, impulsando de nuevo al alza sus rentabilidades. El rendimiento del bund alemán a 10 años volvió a situarse por encima del 3,0%.
El repunte de los precios del sector servicios en la Eurozona, junto con los subíndices de precios de los PMI y la subida del crudo, reforzó la idea de que la inflación sigue siendo más persistente de lo deseado. Ese escenario reduce el margen de los bancos centrales para relajar rápidamente su política monetaria.
En Wall Street, la sesión acabó igualmente a la baja, con los principales índices cerrando cerca de mínimos. En el caso del S&P 500 y del Nasdaq Composite, se interrumpió así una racha de dos semanas consecutivas de subidas.
La incertidumbre en Oriente Medio y la ausencia de avances claros en las conversaciones de paz llevaron a los inversores a recoger beneficios, especialmente en los grandes valores tecnológicos. Estos valores habían acumulado fuertes revalorizaciones y mantienen un peso muy elevado dentro de los índices estadounidenses.
Dentro del S&P 500, cinco sectores cerraron al alza y seis a la baja. Los mejores fueron energía y consumo básico, mientras que tecnología y financieras registraron el peor comportamiento relativo.
Tras el cierre, Broadcom publicó unas cifras trimestrales y unas previsiones superiores a lo esperado por los analistas. Sin embargo, la reacción en el mercado fuera de hora fue negativa, con fuertes caídas en la acción.
La lectura es importante: en las compañías ligadas a la inteligencia artificial el listón está extremadamente alto. Después de fuertes subidas acumuladas, muchos inversores aprovechan cualquier momento de incertidumbre para materializar beneficios, incluso cuando las cifras empresariales siguen siendo sólidas.
Para la sesión de hoy, el escenario apunta a una apertura bajista en Europa, siguiendo la estela negativa de Asia, donde los valores tecnológicos han vuelto a presionar a los índices. La agenda macroeconómica y empresarial es ligera, por lo que el mercado seguirá muy condicionado por las noticias geopolíticas.
El foco principal continuará siendo el precio del crudo. Tras varios días de subidas, hoy cae ligeramente, pero sigue en una zona sensible. Cualquier novedad sobre Oriente Medio puede alterar rápidamente el equilibrio del mercado.
También será relevante el debate político en Estados Unidos. La Cámara de Representantes votó a favor de una resolución para limitar los poderes del presidente Trump en la guerra de Irán. Aunque la propuesta difícilmente acabará convertida en ley, sí muestra que el apoyo a la intervención empieza a erosionarse incluso dentro del propio Partido Republicano.
En el resto de activos, el dólar se mantiene sin grandes cambios frente a las principales divisas, los bonos se estabilizan, el oro y la plata avanzan, y las principales criptodivisas continúan cediendo terreno.