Citi ha decidido cerrar su posición táctica larga en el S&P 500 después de que los resultados de Nvidia, pese a ser brillantes, no lograran reactivar el entusiasmo del mercado. Según el autor original, Alex Harring, el banco interpreta la reacción de la sesión como una señal clara de fatiga en el “AI trade” y de un balance riesgo-rentabilidad menos atractivo en el corto plazo.
El estratega de Citi Dirk Willer, responsable global de macro y asignación de activos, explica que el test clave de esta semana eran las cuentas de Nvidia. Y la reacción del precio fue la alarma: la acción llegó a subir un 5% intradía, pero terminó cayendo más de un 3%, arrastrando al resto del mercado. En palabras de Willer, una gran sorpresa positiva en Nvidia “no ha sido suficiente para reavivar los espíritus animales”, lo que revela que la confianza en la narrativa de IA se está debilitando. Sigue viendo burbuja en IA, pero subraya que por ahora no hay pruebas concluyentes de que haya tocado techo… simplemente que el tramo táctico ya no compensa igual.
Tras esa señal, Citi ejecuta disciplina táctica:
El banco no está diciendo “game over” en IA, pero sí que el mercado necesita enfriar excesos antes de continuar. Según Alex Harring, Citi ve esta pausa como un ajuste natural dentro de una burbuja que aún puede durar más tiempo.
Willer califica el comportamiento reciente como “raro”: noviembre y diciembre suelen ser meses fuertes, especialmente tras un año con rentabilidades altas. Que el mercado esté flojeando justo aquí es una señal que no conviene ignorar.
Citi destaca dos factores detrás de esta debilidad poco habitual:
El S&P 500 acumula una caída cercana al 4% en el mes, camino de romper una racha de seis meses sin retrocesos relevantes y marcando el peor noviembre desde marzo. Como resume Willer, “Santa no está siendo amable con los inversores en renta variable”.
El mensaje de Citi es táctico, no estructural: la burbuja de IA puede seguir viva, pero el mercado ha enseñado cansancio justo cuando debía entusiasmarse. Si Nvidia no enciende la mecha tras resultados récord, lo lógico es que el mercado necesite más tiempo para digerir valoraciones y expectativas. Hasta que vuelva el apetito claro por riesgo, prudencia y gestión activa.