Los analistas de BofA revelan una estrategia de inversión activa que tenga en cuenta las perspectivas futuras de la política arancelaria de la Administración Trump. El planteamiento surge de un argumento de peso:
“Nada revierte la política macroeconómica estadounidense más rápidamente que el riesgo de rendimientos superiores al 5% en los bonos del Tesoro” y se ampara en una relajación de la estrategia comercial estadounidense en el actual trimestre anual.
Entretanto, la recomendación es “reducir la participación en las acciones ante los acuerdos comerciales (venideros), vender dólares estadounidenses hasta que la Fed recorte los tipos de interés y mantener una posición larga en los bonos del Tesoro de EEUU a 5 años hasta que el Congreso anuncie rebajas de impuestos. Aunque también constatan factores alcistas (las 3C’s: China trade, rate Cuts y strong Consumer) y riesgos bajistas: que las liquidaciones de activos locales provoquen un contagio global.
Los expertos de BofA dejan otra lectura de interés. El déficit comercial americano alcanzó en marzo la cifra récord de 140.000 millones de dólares y su balanza (gráfico) no registra superávit desde 1975. Pero, al mismo tiempo, hay otra cara en esta moneda: Un gran déficit puede acarrear grandes entradas de capital extranjero; en este caso, de 540.000 millones de dólares hacia los activos estadounidenses en los últimos 5 años.