El consejero delegado de DoubleLine Capital, Jeffrey Gundlach, afirmó este miércoles que está adoptando una postura cada vez más favorable hacia las materias primas, al tiempo que refuerza sus inversiones en activos extranjeros en un contexto de debilidad del dólar.
Gundlach, uno de los gestores más seguidos del mercado, explicó que recientemente ha cambiado su visión sobre el conjunto de las materias primas, detectando un repunte constante pero poco comentado en esta clase de activo. “Las materias primas han empezado a subir de forma silenciosa”, señaló. “Por primera vez en mucho tiempo, me he vuelto positivo en el sector. Un índice amplio de materias primas tiene bastante sentido ahora mismo”.
Sus declaraciones llegaron después de que la Reserva Federal recortara nuevamente su tipo de referencia en 25 puntos básicos, situándolo entre el 3,5% y el 3,75%, en el que supone el tercer recorte del año. Aunque la medida ya estaba descontada, la decisión refuerza el escenario de tipos más bajos en el futuro, un factor que puede apoyar a los activos reales.
En el caso del oro, Gundlach defendió que sigue mereciendo un lugar en las carteras. Su firma, que gestionaba cerca de 95.000 millones de dólares a finales de 2024, recomendó en septiembre una exposición del 25% al metal precioso, aunque redujo posteriormente esa posición en octubre. Aun así, su visión estructural sobre el oro permanece intacta.
El renovado optimismo de Gundlach hacia las materias primas está estrechamente ligado a su previsión de un dólar más débil. El gestor considera probable que el presidente Donald Trump designe a un presidente de la Fed más moderado, partidario de mantener tipos más bajos. Un perfil de este tipo provocaría un empinamiento de la curva y presionaría al dólar, favoreciendo a los activos internacionales.
Un billete verde más débil reforzaría especialmente el atractivo de los activos fuera de EE. UU., en particular de la renta fija de mercados emergentes, que ya acumula un buen comportamiento en lo que va de año. “Hay que incrementar la exposición a activos no denominados en dólares”, insistió Gundlach. “Esto es solo el comienzo del periodo de mayor rendimiento de las inversiones no vinculadas al dólar frente a las denominadas en dólares”.
Con este posicionamiento, el gestor confirma un giro estratégico hacia activos reales y mercados internacionales, un movimiento que podría ganar tracción si el ciclo político y monetario estadounidense evoluciona como anticipa.