Viscofan cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto de 33,7 millones de euros, lo que supone un incremento del 7,4% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. La compañía, especializada en la fabricación y comercialización de envolturas para productos cárnicos, se apoyó en una evolución más favorable de los tipos de cambio para mejorar su resultado final.
La cifra de negocios se situó en 304,8 millones de euros, un 0,8% menos que un año antes. Sin embargo, esta caída estuvo condicionada por el impacto de las divisas. En términos comparables, los ingresos crecieron un 4,6%, impulsados por el aumento de los volúmenes de envolturas y por la mejora de los precios.
El resultado bruto de explotación, o Ebitda, alcanzó los 63,4 millones de euros. En términos reportados, esta cifra supone un descenso del 7,9%, de nuevo afectada por la variación de los tipos de cambio. No obstante, en términos comparables, el Ebitda creció un 9,3%, reflejando una evolución operativa más sólida de lo que muestra la lectura superficial de las cifras.
La compañía inició el ejercicio bajo el marco de su nuevo plan estratégico Beat 30, con el objetivo de combinar crecimiento de volúmenes, mejora de precios y mayor eficiencia operativa. Para Viscofan, esta combinación está permitiendo fortalecer los ingresos y mejorar la rentabilidad orgánica.
La lectura de fondo es razonablemente positiva: el crecimiento comparable muestra que el negocio mantiene tracción, aunque las divisas siguen distorsionando las cifras publicadas.
La deuda bancaria neta de Viscofan alcanzó los 234,4 millones de euros al cierre de marzo. Esta cifra incluye una salida de caja de 38,6 millones de euros vinculada a la recompra de acciones realizada dentro del programa de retribución flexible y del programa de recompra que finalizó el pasado 24 de febrero.
El aumento de deuda debe interpretarse dentro de ese contexto de remuneración al accionista. No obstante, en un entorno de tipos todavía exigente y mayor incertidumbre geopolítica, el mercado seguirá vigilando la evolución de la generación de caja y el nivel de apalancamiento durante los próximos trimestres.
El consejero delegado de Viscofan, José Antonio Canales, señaló que la crisis geopolítica derivada del conflicto en Oriente Medio no tuvo un impacto significativo en el mercado ni en los costes durante el primer trimestre.
Sin embargo, la compañía sí advierte de que, si la situación de inestabilidad se prolonga, podrían producirse incrementos en los costes de los inputs de producción, especialmente en energía, transporte y algunas materias primas. En ese escenario, Viscofan tendría que compensar esa presión con nuevas subidas de precios en los próximos meses.
El riesgo para Viscofan no está tanto en la demanda inmediata, sino en la capacidad de proteger márgenes si la tensión energética y logística se mantiene durante más tiempo.
En conjunto, Viscofan presenta un primer trimestre con señales operativas favorables en términos comparables, aunque todavía condicionado por las divisas y por un entorno internacional más incierto. La clave para los próximos meses será comprobar si la compañía puede mantener el crecimiento orgánico y trasladar a precios cualquier presión adicional sobre costes.