Santander presentó unos resultados del segundo trimestre de 2026 alineados con las expectativas, con un beneficio neto atribuido ordinario de 3.768 millones de euros, un 17% más, frente a los 3.771 millones esperados por el consenso.
La entidad, cuya recomendación se mantiene en Comprar, cotiza en los 11,90 euros, frente a un precio objetivo de 12,45 euros. La acción acumula una revalorización del 18% en 2026.
En el conjunto del primer semestre, el margen bruto alcanzó los 30.847 millones de euros, un 6% más y ligeramente por encima de los 30.825 millones previstos.
El margen neto aumentó un 12%, hasta 17.636 millones de euros, prácticamente en línea con los 17.624 millones estimados. Por su parte, el beneficio neto atribuido ordinario se situó en 7.328 millones, un 15% más, frente a los 7.331 millones esperados.
El beneficio publicado ascendió a 8.973 millones de euros, lo que representa un incremento interanual del 31%.
Las cifras evolucionan favorablemente gracias al buen comportamiento de la actividad comercial. El margen de intereses creció un 7% en términos reportados y un 6% a tipos de cambio constantes.
También destaca la disciplina en costes derivada del programa One Transformation, que permitió reducir los gastos un 1% en términos constantes. El coste del riesgo se mantuvo contenido, en el 1,15%, frente al 1,14% registrado en el primer trimestre.
La cartera de créditos aumentó un 9%, mientras que la ratio de eficiencia mejoró en 2,9 puntos porcentuales, hasta el 42,8%. La rentabilidad sobre el capital tangible, o RoTE, alcanzó el 15,6%, siete décimas más que un año antes.
La calidad crediticia continúa siendo sólida. La tasa de morosidad descendió hasta aproximadamente el 2,93%, frente al 3% del primer trimestre, mientras que la ratio de capital CET1 se situó cerca del 14%, claramente por encima del objetivo del 12,8%-13% establecido para 2026.
El banco reiteró sus metas para 2026 y 2028. Para el ejercicio actual, Santander espera aumentar los ingresos, reducir los costes y superar un beneficio neto atribuido de 14.100 millones de euros.
También mantiene como referencia una ratio CET1 de entre el 12,8% y el 13%. A más largo plazo, el grupo aspira a alcanzar una rentabilidad RoTE superior al 20% en 2028.
La recomendación de compra se apoya en el elevado ritmo de crecimiento del beneficio por acción ordinario, que avanza un 20%, frente al 17% registrado en el primer trimestre. A ello se suman la mejora de la rentabilidad, la estabilidad de la morosidad y el exceso de capital disponible.
España generó un beneficio neto atribuido de 2.534 millones de euros, un 12,2% más a tipos de cambio constantes. Los créditos aumentaron un 8%, el coste del riesgo descendió hasta el 0,41% y el RoTE alcanzó aproximadamente el 26,2%.
Brasil obtuvo un beneficio de 1.093 millones, un 4,8% más. La rentabilidad mejoró hasta un RoTE cercano al 14,5%, mientras que el coste del riesgo se redujo ligeramente hasta el 4,14%.
En México, el beneficio aumentó un 5,5%, hasta 897 millones de euros. La inversión crediticia creció un 8%, aunque el coste del riesgo repuntó hasta el 2,74%. El RoTE se situó alrededor del 20,7%.
Estados Unidos destacó con un incremento del beneficio del 25,9%, hasta 989 millones de euros. Los créditos crecieron un 6%, el coste del riesgo bajó al 1,47% y el RoTE mejoró hasta el 13,2%.
Finalmente, Reino Unido registró un beneficio de 725 millones de euros, un 33,3% más, favorecido por la integración de TSB. Excluyendo este efecto, el beneficio creció un 23%, apoyado en la mejora de la actividad y de la eficiencia.