Las acciones de Sandisk atraviesan una fase de elevada volatilidad, pero Wall Street no parece haber perdido la confianza en la compañía. El valor cayó un 12,6% en la última sesión, arrastrado por las ventas generalizadas en el sector de semiconductores, aunque varios analistas han aprovechado la corrección para reforzar sus previsiones alcistas.
Según explica Hannah Pedone en MarketWatch, Sandisk acumula ya cinco sesiones con descensos de doble dígito durante las últimas tres semanas. Desde el máximo histórico alcanzado el 25 de junio, la acción ha retrocedido un 28,3%, aunque todavía conserva una subida superior al 600% en lo que va de 2026.
La recomendación más agresiva procede de Amit Daryanani, analista de Evercore ISI, que ha reiterado su consejo de sobreponderar y ha elevado su precio objetivo desde 1.400 hasta 3.100 dólares por acción.
Ese nivel implica un potencial próximo al 85% respecto al cierre del lunes. Daryanani considera que el mercado está infravalorando la durabilidad del beneficio por acción y del flujo de caja libre de Sandisk durante los próximos años.
Hannah Pedone señala que el analista ha revisado al alza tanto sus previsiones de ingresos como de beneficio por acción tras incorporar los compromisos mínimos derivados de los nuevos acuerdos comerciales de la compañía.
Sandisk habría firmado cinco contratos bajo un nuevo modelo de negocio que representarían aproximadamente 62.000 millones de dólares en ingresos mínimos comprometidos durante los próximos años.
Además, estos acuerdos incluirían más de 11.000 millones de dólares en garantías financieras y pagos anticipados, lo que mejora de forma significativa la visibilidad sobre la evolución del negocio.
La tesis de Evercore se apoya en que estos contratos permiten estimar una parte mucho mayor de los beneficios futuros que en anteriores ciclos del mercado de memorias.
Históricamente, este sector ha estado marcado por una elevada volatilidad de precios, fuertes oscilaciones en la oferta y periodos frecuentes de sobrecapacidad. Los nuevos acuerdos reducirían parcialmente esa incertidumbre al asegurar volúmenes, precios y compromisos financieros durante varios años.
Según Amit Daryanani, citado por Hannah Pedone, esta transformación supone un cambio estructural para el perfil de beneficios de Sandisk. La combinación de demanda comprometida y una oferta limitada debería permitir que el poder de fijación de precios sea más sostenible.
Citigroup ha reiterado su precio objetivo de 2.500 dólares, que implica un potencial cercano al 49% desde los niveles actuales. La firma ya había elevado esta valoración desde los 2.025 dólares el mes pasado.
Evercore no es la única casa que sitúa el valor por encima de los 3.000 dólares. Al menos cuatro de los 29 analistas que siguen Sandisk contemplan ya ese nivel o uno superior.
Entre ellos se encuentra Mark Newman, de Bernstein, que recientemente elevó su precio objetivo desde 1.700 hasta 3.000 dólares, también sobre la base de un cambio estructural en los contratos del sector de memorias.
El precio objetivo medio del consenso ha subido hasta aproximadamente 2.326 dólares, frente a los 2.156 dólares registrados a finales de junio.
El desplome de Sandisk no fue un movimiento aislado. El índice de semiconductores de Filadelfia cayó un 4,8%, con sus 30 componentes en negativo.
La presión se vio amplificada por la fuerte caída de SK Hynix y por el deterioro general del sentimiento sobre los fabricantes de memorias. Micron también retrocedió con fuerza durante la sesión.
Sin embargo, Matthew Bryson, analista de Wedbush, considera que el mercado de memorias continúa en una posición favorable. La principal limitación para aumentar la oferta no sería únicamente la inversión, sino la disponibilidad física de salas limpias necesarias para producir chips.
La expansión de la inteligencia artificial sigue elevando la demanda de almacenamiento y memoria tanto en centros de datos como en equipos de alto rendimiento.
Wedbush considera poco probable que la oferta consiga igualar a la demanda hasta que entre en funcionamiento nueva capacidad de producción. Esta situación podría beneficiar tanto a Sandisk, especialmente expuesta a NAND flash, como a Micron, con una mayor presencia en memoria DRAM.
La combinación de escasez de capacidad, nuevos contratos de largo plazo y demanda estructural asociada a la inteligencia artificial explica por qué varios analistas continúan elevando sus valoraciones pese a la reciente caída de la acción.
La tesis alcista es potente, pero también exige cautela. Sandisk ha subido más de un 600% durante 2026 y sigue mostrando movimientos diarios extremadamente amplios.
La visibilidad que aportan los nuevos contratos puede reducir parte del carácter cíclico del negocio, pero no elimina los riesgos asociados a la ejecución, la evolución de los precios de las memorias, la aparición de nueva capacidad o una desaceleración del gasto en inteligencia artificial.
La conclusión es que Wall Street interpreta la corrección como una oportunidad y no como un deterioro estructural. Sin embargo, el potencial estimado por Evercore solo se materializará si Sandisk convierte los ingresos comprometidos en beneficios y caja de forma sostenida.