Puntos clave
PepsiCo presentó unos resultados del primer trimestre de 2026 mejores de lo esperado y, además, mantuvo sin cambios sus previsiones para el conjunto del año. La lectura del mercado fue claramente positiva porque las cifras no solo batieron al consenso, sino que apuntan a una mejora operativa en una de las áreas que más venía preocupando: el negocio de snacks.
Según recoge Bankinter, la compañía obtuvo unas ventas de 19.443 millones de dólares, lo que supone un crecimiento del 8,5% interanual y una cifra claramente por encima de los 18.930 millones que esperaba el mercado. En términos comparables, es decir, excluyendo el impacto del perímetro y de las divisas, el avance fue del 2,6%, también ligeramente superior a lo estimado. Por su parte, el beneficio por acción alcanzó los 1,61 dólares, frente a los 1,55 dólares que descontaba el consenso.
Uno de los aspectos más relevantes del trimestre es que PepsiCo ha vuelto a mostrar expansión de volúmenes en la división de snacks después de tres años de contracción. No es un detalle menor. En una compañía como esta, recuperar volumen implica algo más que vender más unidades: significa que la estrategia comercial empieza a funcionar y que el grupo está consiguiendo reconectar con el consumidor en un entorno que seguía siendo exigente.
Bankinter atribuye esta mejora, sobre todo, a dos decisiones: la bajada de precios aplicada en algunas marcas clave, como Lay’s o Doritos, y los ajustes de personal realizados por la compañía. La rebaja de precios, cercana al 15% en ciertos productos, ha servido para reactivar la demanda. Y la reducción de plantilla debería ayudar a mejorar la eficiencia y, con ello, proteger los márgenes.
La clave del trimestre no está solo en haber batido previsiones. Está en que PepsiCo empieza a demostrar que puede recuperar volumen sin desmontar del todo su capacidad de rentabilidad.
De cara a 2026, la compañía no introdujo cambios en su hoja de ruta. PepsiCo sigue estimando un crecimiento de las ventas comparables de entre el 2% y el 4% y una mejora del beneficio por acción a tipo de cambio constante de entre el 4% y el 6%. Es una señal importante porque confirma que, al menos por ahora, el grupo considera que el arranque de año encaja con su planificación.
En el mercado, mantener la guía después de batir el trimestre suele interpretarse como una señal de prudencia. Pero en este caso la lectura sigue siendo positiva, porque llega acompañada de una mejora tangible en volúmenes y de una estrategia más agresiva para recuperar tracción comercial.
La valoración de Bankinter es favorable. La firma considera acertada la estrategia del grupo y cree probable que PepsiCo termine recuperando cuota de mercado. Además, estima que la reducción de plantilla debería acabar trasladándose a una mejora de márgenes, lo que daría más consistencia al proceso de recuperación.
Dicho esto, la entidad sigue mostrando una preferencia clara por Coca-Cola. El motivo es sencillo: su demanda es más inelástica y su negocio presenta una menor sensibilidad al deterioro del contexto geopolítico. Traducido: Bankinter reconoce que PepsiCo está ejecutando mejor, pero sigue viendo en Coca-Cola un perfil defensivo superior.
En conjunto, PepsiCo deja un trimestre convincente. Bate previsiones, confirma guías y empieza a ofrecer señales de recuperación en una división que llevaba demasiado tiempo sin dar alegrías. No cambia por completo el equilibrio competitivo frente a Coca-Cola, pero sí mejora claramente el tono sobre el valor. Y eso, en una compañía de gran consumo, ya es una noticia importante.