Netflix ha vuelto a decepcionar a Wall Street. La compañía presentó unos resultados mixtos, estrechó su previsión anual de ingresos y anunció que ofrecerá menos información sobre las audiencias de su plataforma.
Bill Peters explica en MarketWatch que las acciones llegaron a caer alrededor de un 9% en las operaciones posteriores al cierre. El mercado reaccionó especialmente mal a unas previsiones para el tercer trimestre algo inferiores a las esperadas.
Netflix anticipa ingresos de 12.860 millones de dólares entre julio y septiembre, frente a los 12.990 millones estimados por los analistas. En el segundo trimestre facturó 12.560 millones, ligeramente por debajo del consenso, aunque el beneficio por acción superó las expectativas por un centavo.
La compañía anunció que su informe What We Watched pasará a publicarse una vez al año, frente a la frecuencia semestral actual. Netflix justifica el cambio por su intención de centrar la atención en los ingresos y el beneficio operativo.
Sin embargo, Bill Peters señala que la decisión llega en un momento delicado. Los inversores ya muestran preocupación por una posible pérdida de interés entre los usuarios, la competencia de YouTube y las plataformas de vídeos cortos, así como por la resistencia de algunos clientes a las últimas subidas de precios.
Los directivos defendieron que los aumentos de tarifas están funcionando y que la plataforma continúa captando suscriptores. También destacaron que Netflix todavía está presente en menos del 45% de los hogares potenciales a escala mundial.
Netflix elevará alrededor de un 10% su gasto en contenidos este año. La compañía está ampliando su oferta mediante emisiones en directo, videojuegos, pódcast y vídeos de menor duración para competir por el tiempo de atención de los consumidores.
La previsión anual de ingresos se ha reducido a una horquilla de entre 51.000 y 51.400 millones de dólares, aunque mantiene su objetivo de margen operativo del 31,5%. Los ingresos publicitarios seguirían camino de duplicarse hasta aproximadamente 3.000 millones.
Bill Peters también destaca el creciente uso de inteligencia artificial en la producción. Netflix asegura que las herramientas generativas ya se han utilizado en cerca de 300 títulos, principalmente para mejorar la posproducción y reducir costes.
El problema para la cotización es que el mercado exige ahora pruebas más claras de que el mayor gasto, las subidas de precios y las nuevas líneas de negocio pueden reactivar el crecimiento. Tras caer alrededor de un 21% en 2026, Netflix necesita recuperar tanto la confianza de los espectadores como la de Wall Street.