ServiceNow vivió este jueves su peor jornada bursátil desde que cotiza, arrastrando consigo a buena parte del sector del software. Según Hannah Pedone, la acción cayó un 17,8% tras la publicación de resultados, convirtiéndose en el peor valor del ETF iShares Expanded Tech-Software Sector, que retrocedió un 5,8%.
La caída del ETF fue la mayor en un año y refleja hasta qué punto el mercado se ha vuelto exigente con las compañías de software. En un entorno de valoraciones elevadas y sensibilidad creciente a cualquier decepción, los inversores no están dispuestos a conceder demasiado margen de interpretación.
El analista Arjun Bhatia, de William Blair, resumió bien el clima actual al señalar que en el sector del software no hay “espacio para los matices”. En su opinión, unos resultados que no sean completamente claros y convincentes tienen muchas probabilidades de ser castigados con dureza.
Eso fue exactamente lo que ocurrió con ServiceNow. Aunque parte de las dudas son específicas de la compañía, algunos elementos del informe tienen una lectura más amplia para el sector. Entre ellos, los retrasos en el cierre de operaciones en Oriente Medio por la guerra con Irán, un factor que podría afectar también a otras empresas con exposición internacional.
El castigo a ServiceNow no responde solo a sus cifras, sino al cambio de humor del mercado: cuando las valoraciones son exigentes, cualquier pequeña grieta se convierte en excusa para vender.
Uno de los aspectos que más inquietó a los inversores fue la revisión a la baja de la guía de margen operativo ajustado para el conjunto del año. ServiceNow redujo su previsión desde el 32% hasta el 31,5%, mientras que la estimación para el segundo trimestre se situó en el 26,5%, por debajo del consenso.
También hubo dudas en torno al crecimiento de los ingresos por suscripción. La compañía registró 3.670 millones de dólares en ingresos por suscripciones durante el primer trimestre, con un crecimiento del 19% en divisa constante, ligeramente inferior al 19,5% del trimestre anterior.
Patrick Walravens, de Citizens JMP, espera que ServiceNow recupere algo de aceleración en el segundo trimestre, con una previsión de crecimiento ajustado de entre el 21% y el 21,5%. Sin embargo, el mercado parece querer pruebas más contundentes antes de volver a confiar plenamente en la historia de crecimiento.
La reacción negativa no se limitó a ServiceNow. Salesforce cayó un 8,7%, su mayor descenso en una sesión desde mayo de 2024, lo que confirma que el mercado interpretó los resultados de ServiceNow como una señal de advertencia para todo el software empresarial.
El temor de fondo es que la combinación de incertidumbre macro, guerra en Oriente Medio, retrasos en contratos y presión sobre márgenes pueda frenar el ritmo de crecimiento de un sector que venía cotizando con expectativas muy elevadas.
La venta masiva en software muestra que el mercado ya no compra cualquier narrativa vinculada a la inteligencia artificial o al crecimiento recurrente. Ahora exige ejecución, márgenes y visibilidad.
No todo fue negativo en los resultados. ServiceNow elevó su objetivo de ingresos para Now Assist, su oferta de inteligencia artificial generativa, desde 1.000 millones hasta 1.500 millones de dólares para este año. Para Thomas Blakey, de Cantor Fitzgerald, este incremento sugiere que el consumo de soluciones de IA está acelerando antes de lo previsto.
La dirección de ServiceNow venía anticipando una fuerte aceleración del uso de IA en la segunda mitad de 2026 y durante 2027. La mejora de la previsión podría indicar que esa fase está comenzando antes de lo esperado.
El problema es que, en la sesión de ayer, el mercado no quiso quedarse con esa lectura positiva. Pesaron más la rebaja de margen, la ligera desaceleración en suscripciones y los retrasos en operaciones internacionales. ServiceNow sigue teniendo una historia atractiva en inteligencia artificial, pero después de este desplome tendrá que demostrar que ese potencial puede traducirse en crecimiento sostenible y márgenes defendibles.