Enagás arrancó 2026 con un beneficio neto de 56,9 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un retroceso del 12,7% respecto al mismo periodo del año anterior. Aun así, la compañía considera que estas cifras encajan con su hoja de ruta para cumplir el objetivo anual de 235 millones, en un ejercicio marcado por el ajuste regulatorio, la disciplina financiera y el desarrollo de nuevas infraestructuras ligadas al hidrógeno.
El grupo registró unos ingresos totales de 227,4 millones de euros entre enero y marzo, un 8,2% más que un año antes. En paralelo, el Ebitda se situó en 147,6 millones, un 9,9% por debajo del nivel del primer trimestre de 2025. La compañía confía en que la ejecución de su plan de eficiencia y el calendario previsto de gastos e ingresos le permitan avanzar hacia la meta de 620 millones de euros de Ebitda al cierre del ejercicio.
A 31 de marzo, la deuda neta se redujo hasta los 2.456 millones de euros, 19 millones menos que al cierre de 2025. Además, Enagás mantiene una estructura financiera relativamente estable, con una vida media de la deuda de 4,6 años y más del 80% de la misma a tipo fijo. El coste financiero de la deuda bruta también mejoró ligeramente, al bajar al 2,0%.
En retribución al accionista, la junta aprobó el pasado mes de marzo un dividendo de 1 euro por acción con cargo a 2026, una señal de continuidad en la política de remuneración pese al entorno todavía exigente para el negocio regulado.
En el plano regulatorio, Enagás presentará alegaciones a la propuesta de circular de la CNMC sobre la metodología de retribución de las instalaciones de transporte de gas natural y plantas de GNL para el periodo 2027-2032. Este frente será clave para determinar la visibilidad futura del negocio tradicional.
Al mismo tiempo, la compañía sigue reforzando su perfil estratégico en hidrógeno verde. La supervisión provisional de inversiones reconocidas como Proyectos de Interés Común, entre ellas la Red Troncal Española de hidrógeno y el corredor europeo H2Med, supone un respaldo relevante para una de las grandes apuestas de crecimiento del grupo.
En conjunto, Enagás inicia el año con una evolución suficientemente ordenada como para seguir defendiendo sus objetivos, aunque el mercado seguirá muy pendiente de tres frentes: el marco regulatorio, la monetización de activos y la capacidad real del hidrógeno para convertirse en una palanca de crecimiento con retorno visible.