Javier Molina, analista de eToro, sobre los resultados del tercer trimestre de Telefónica.
Telefónica ha presentado su nuevo plan estratégico hasta 2030 con la promesa de “transformar y crecer”, pero el mercado está reaccionado con desconfianza. Las acciones caen cerca de un 9% tras el anuncio, lastradas por la reducción del dividendo a partir de 2026 y la ausencia de detalles sobre posibles operaciones de consolidación.
El plan plantea un crecimiento moderado, entre el 1,5% y el 3,5% anual en ingresos y ebitda, y una reducción del apalancamiento hasta 2,5 veces, apoyado en ahorros operativos que podrían alcanzar los 3.000 millones de euros en 2030. Sin embargo, la presentación carece de catalizadores inmediatos y llega en un momento en que el mercado exige visibilidad y ejecución más que proyecciones de largo plazo.
Desde un punto de vista técnico, la acción se mueve en una zona crítica, con soporte clave en los 3,70–3,80 euros. Si ese rango se pierde, el valor podría buscar apoyo en torno a 3,50 euros, nivel donde confluyen referencias de medio plazo. Si, por el contrario, los 3,70 aguantan, el rebote podría tener recorrido hacia los 4,00 y 4,14 euros.
Así las cosas, Telefónica lanza un plan ambicioso en el papel, pero sin catalizadores claros a corto plazo. El mercado, mientras tanto, reacciona con el mismo escepticismo con el que ha recibido otros relatos de “transformación” en el sector.
