Ryanair obtuvo un beneficio neto de 538 millones de euros en su primer trimestre fiscal de 2027, finalizado en junio, lo que supone un descenso del 34% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
La caída se produjo pese a que la aerolínea transportó un 6% más de pasajeros, hasta alcanzar los 61,3 millones. El crecimiento del tráfico no fue suficiente para compensar unas tarifas un 6% inferiores y el fuerte incremento del coste del combustible.
Los costes operativos aumentaron un 11%, hasta los 3.810 millones de euros. Ryanair explicó que el precio del 20% del combustible de aviación que no tenía cubierto más que se duplicó durante el trimestre.
La compañía mantiene cubierto el 80% de sus necesidades de combustible hasta marzo de 2027 a un precio aproximado de 67 dólares por barril. Para el ejercicio fiscal 2028, la cobertura alcanza por ahora el 15%, a unos 85 dólares.
Ryanair considera que esta estrategia protege su cuenta de resultados frente a la volatilidad energética y refuerza su ventaja de costes frente a otras aerolíneas europeas.
Los ingresos aumentaron un 1%, hasta 4.380 millones de euros. Sin embargo, la facturación procedente de vuelos regulares descendió un 1%, ya que el incremento del tráfico y un factor de ocupación del 94% convivieron con una reducción de las tarifas.
La evolución muestra una demanda todavía sólida, aunque con una capacidad limitada para trasladar el aumento de costes al precio final de los billetes.
Para el conjunto del ejercicio fiscal 2027, Ryanair mantiene su previsión de aumentar el tráfico un 4%, hasta alcanzar los 216 millones de pasajeros.
La compañía cuenta con una flota de 647 aviones, incluidos 210 Boeing 737-8200 “Gamechanger”. El crecimiento previsto del tráfico será del 6% durante el primer semestre fiscal y del 2% en la segunda mitad.
Boeing sigue esperando certificar el 737 Max 10 a finales del verano de 2026 y entregar a Ryanair las primeras 15 unidades en la primavera de 2027. La aerolínea tiene encargados 300 aparatos de este modelo, que ofrecen un consumo de combustible un 20% inferior y un 20% más de asientos.
Las cifras reflejan que Ryanair mantiene el crecimiento operativo y una elevada ocupación, pero el encarecimiento de la energía y la debilidad de las tarifas están reduciendo significativamente la rentabilidad.