DIA terminó 2025 con una sensación clara: la compañía está empujando fuerte su crecimiento en España. Lo hizo, sobre todo, por dos vías muy visibles: más tiendas y mejor músculo logístico. En números, el año se cerró con 94 aperturas, una cifra que no solo suena bien, sino que además supera con bastante margen lo que la propia empresa tenía marcado en su hoja de ruta.
El foco sigue siendo el de siempre: tienda de barrio y compra rápida. DIA está intentando convertirse en esa opción “fácil” para el día a día: entrar, comprar lo básico (y lo fresco), y salir sin complicaciones. Esa estrategia, por lo que se está viendo, les está funcionando para ir ganando algo de cuota en el mercado, manteniéndose entre los grandes del sector.
Lo relevante aquí: abrir tiendas está bien, pero abrirlas donde encajan en un modelo de proximidad es lo que marca la diferencia. Si la red se densifica con sentido, el tráfico acaba llegando.
Otro punto que están empujando con fuerza es el canal online. DIA ha ido ampliando el servicio hasta cubrir todas las capitales de provincia peninsulares y Ceuta, lo que les da acceso a una parte muy grande de la población. Aquí la clave no es solo “estar”, sino que el online sea realmente útil: entregas que funcionen, surtido razonable y un proceso de compra sencillo.
Y en paralelo, la app se está convirtiendo en una pieza central. La compañía presume de millones de descargas y de una base grande de usuarios del Club DIA, que al final es lo que suele enganchar al cliente: descuentos, ofertas y un punto de personalización que, bien gestionado, puede aumentar recurrencia.
En 2026 y 2027 quieren meter dinero en algo muy “de suelo”: renovar los terminales de punto de venta en más de 2.300 tiendas. Hablamos de una inversión superior a 15 millones de euros para modernizar hardware y pantallas, con un objetivo muy directo: agilizar el cobro, reducir tiempos de espera y hacer la experiencia algo más fluida. No es lo más glamuroso del mundo, pero en retail muchas veces lo que marca la diferencia es precisamente esto.
Detalle práctico: si reduces colas y fricción en caja, aumentas satisfacción. Y en supermercados, la satisfacción es repetición. Tan simple como eso.
La compañía también insiste en el giro hacia frescos y en el trabajo con proveedores nacionales. Aseguran que la gran mayoría de sus compras se hace en España y que han aumentado la inversión en categorías como carne y pescado con proveedores locales. Además, han ampliado surtido con innovaciones de producto, incluyendo más referencias sin gluten y una gama específica para cocinar en AirFryer, que es algo que ahora mismo está en muchas casas.
En distribución, sin logística no hay crecimiento. Y DIA lo sabe. En 2025 inauguraron un centro logístico en Sevilla, y ya tienen en marcha las obras de otro en León, con idea de inaugurarlo en 2026. Además, se ha anunciado un nuevo centro en Málaga para 2027.
El plan logístico va más allá de un centro aquí y otro allá: la compañía habla de una inversión de más de 70 millones hasta 2029 (más lo que aporten socios inmobiliarios) para ampliar superficie logística y dar capacidad a la expansión de tiendas. En paralelo, también prevén inversión para ir transformando la red de tiendas con objetivos de eficiencia y reducción de huella de carbono.
Lectura final: DIA está intentando hacer lo correcto en retail: crecer con tiendas de proximidad, reforzar logística para que el modelo aguante y apoyar todo con un online que sea funcional. Si mantienen disciplina y el consumidor acompaña, el plan tiene sentido.